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Refinería de Salina Cruz, Oaxaca, opera al 60 %

Foto(s): Cortesía
Redacción

SALINA CRUZ, Oaxaca.- La inundación y posterior incendio ocurrido en la Casa de Bombas de la refinería Antonio Dovalí Jaime, ocurridos en junio del año pasado, así como los desperfectos originados por el sismo del 7 de septiembre, mantienen la operación de las instalaciones apenas a un 60 por ciento.

 

Es decir, siete meses después del incidente y pese a la adquisición de turbogeneradores para solventar la emergencia por fallas eléctricas, Pemex no ha sido capaz de reactivar al 100 por ciento las labores en la que se dice, es la más productiva de las refinerías del Sistema Nacional de Refinación.

 

 

Una serie de eventos naturales, principalmente, ha minado la capacidad de las instalaciones petroleras de Salina Cruz, reveló personal de Petróleos Mexicanos.
 

 

 

Fallan turbogeneradores

 

 

Luego del 7 de septiembre del año pasado, los turbogeneradores que utiliza la petrolera para generar energía eléctrica -y mismos que fueron traídos desde Eslovenia- y con esto hacer funcionar las plantas y diversos mecanismos que requiere para refinar y producir combustibles, resultaron averiados, por lo que pararon sus operaciones de forma total.

 

 

Lo anterior, previniendo alguna contingencia mayor, señalaron empleados de la empresa productiva del estado; y aunque el proceso se ha ido retomando de forma paulatina, las actividades todavía no están al 100 por ciento.

 

 

Empleados de la petrolera expresaron que pese a las contingencias que tuvo que afrontar la empresa productiva del estado, el año pasado, por diversas situaciones que predispusieron el paro total de sus plantas, a últimas fechas han comenzado a suministrar combustibles en la Costa del Océano Pacífico, con la finalidad de mantener el abasto de energéticos.

 

 

Indicaron que existe la pretensión de que las actividades se recuperen al 100 por ciento en el mes de marzo.

 

 

Las labores se encuentran parcialmente detenidas por la falta de electricidad. La Comisión Federal de Electricidad (CFE) no les proveyó de la energía eléctrica necesaria para que pudieran mantenerse operando, por lo que se vieron en la necesidad de adquirir dos turbogeneradores “rentados”, en tanto reparan los que son propiedad de la empresa productiva del estado, situación que llevará entre uno o dos meses, puntualizaron.