JUCHITÁN, Oaxaca.- Este fin de semana culminaron los trabajos de apuntalamiento de la estructura de la iglesia de San Vicente Ferrer, que resultó seriamente dañada por el terremoto del 7 de septiembre pasado.
El director de Cultura, Michel Pineda, señaló que para esta tarea se utilizaron polines de acero de varias toneladas para soportar el peso del campanario para evitar que se venga abajo, durante los trabajos de restauración de todo el inmueble.
De igual modo, el interior de este santuario fue apuntalado con madera, y ahora los trabajos van a continuar en el área de oficinas de la parroquia, donde los obreros habrán de desmontar las tejas y las vigas de madera.
En esta zona, dijo que habrán de realizarse algunas demoliciones, pues debido a los daños que sufrió por la fuerte sacudida, no habrá más remedio que rehacerlo.
Dijo que ahora habrá que esperar a que se liberen los recursos necesarios para los trabajos de reconstrucción.
En esa misma situación están la Casa de la Cultura, las iglesias del Señor de la Piedad y Angélica Pipi, el Palacio Municipal y el Portal de los Símbolos Patrios.
“Aún no tenemos claro de cuánto será el recurso que se utilizará para estos trabajos de reconstrucción; por ahora lo único que sabemos es que se están haciendo los proyectos y calculando los costos”.
El funcionario municipal señaló que el delegado federal del INAH en Oaxaca, Omar Vázquez –con quien se comunicó apenas hace unos días- le informó que aún no se tiene una fecha establecida para seguir con la segunda etapa.
Ante esta situación, adelantó que estos espacios continuarán cerrados al público para evitar el ingreso de algún curioso, que pudiera poner en riesgo su propia integridad física.
Hace una semana, la comunidad católica de Juchitán, trasladó las imágenes de San Vicente Ferrer, grande y chico, al templo del Señor de Esquipulas –en la Séptima Sección- donde permanecerán el tiempo que dure la reconstrucción de su parroquia, junto al parque Charis.