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Pide obispo construir una sociedad de paz en el Istmo de Tehuantepec

Obispo-Crispín-Ojeda-Márquez
Foto(s): Cortesía
Redacción

Angel Mendoza

TEHUANTEPEC, Oaxaca.- Durante la ceremonia religiosa de este domingo, el obispo de la Diócesis de Tehuantepec, Crispín Ojeda Márquez, invitó a sus feligreses a ser partícipes en la construcción de una sociedad de paz ante tanta violencia.

El obispo dijo que la sociedad ha caído en la incredulidad, pero Dios invita a los feligreses a llevar su palabra de esperanza para trabajar por una mejor comunidad y sin tanto odio.

El jerarca de la Iglesia Católica dirigió su mensaje de este domingo a los discípulos actuales en quienes recae en la comunidad cristiana. Y el tema central es el amor generoso de los individuos y la no violencia.

Indicó que en los últimos días, la violencia se ha recrudecido en la región del Istmo de Tehuantepec, pero ante tantas agresiones, el Señor nos invita a amar a nuestros enemigos, hacer el bien a quienes nos odian, bendecir a quienes nos maldicen y orar por aquellas personas que nos maltratan con sus palabras.

Antes tantas emociones contrarias, como el odio, el comportamiento de sus discípulos debe ser siempre positivo. En este sentido, invitó a orar repitiendo las palabras amor, hacer el bien, bendecir, en otro contexto, devolver el mal con bien.

Es importante amar a nuestros enemigos, porque Jesús nos pide no solamente ser tolerantes o perdonarlos, sino que amarlos como hermanos. Un amor práctico y el ejemplo mismo es Cristo, según relata el evangelio, dijo.

Comentó que un amor práctico, modelo a seguir, es en el arresto de Jesús en el huerto de los Olivos; en este pasaje, Jesús cura la oreja del soldado que le cortara el discípulo Pedro minutos antes de ser arrestado y llevarlo prisionero.

La violencia a los demás se da con la lengua y las palabras, estas agresiones tienen un peligroso aliado que es la internet y la telefonía celular, porque a través de las redes sociales se desprestigia, ataca y muchas veces destruye la vida de las personas.

Exhortó a la comunidad católica a no mandar por las redes sociales ninguna noticia, ningún comentario o broma que ensucie o fomente el odio y desprecio a las personas, se burlen o ataquen a los demás.