El gobierno federal omitió difundir en las comunidades afectadas por el terremoto del pasado 7 de septiembre del Istmo de Tehuantepec, la “Cartilla breve para el refuerzo de la vivienda rural de autoconstrucción contra sismo y viento”, con el cual pudo ahorrar la demolición de varias viviendas, reducir costos y reutilizar materiales.
En Asunción Ixtaltepec, una familia logró obtener el cuadernillo elaborado por el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) dependiente de la SEGOB, y con este están tratando de salvar lo que les quedó en pie de su casa, a fin de lograr que los recursos que les otorgó el gobierno federal les alcance para una vivienda digna.
Pero además, señalaron que podrán conservar la imagen original y los materiales de la región que lograron rescatar, gracias a la información y orientación adecuada.
Este cuadernillo también es ocupado por algunos ingenieros y arquitectos que llevan a cabo proyectos para viviendas en municipios del Istmo, ya que lograron copias porque el gobierno prácticamente lo ocultó.
En las siete páginas de la que consta este documento y que está dirigida específicamente a la población afectada por los sismos del 7 y 19 de septiembre, contiene información técnica que ayuda a reestablecer y conservar el patrimonio cultural y arquitectónico edificado, es decir las viviendas.
“Estamos seguros que esta información será de gran utilidad para defender lo que también es parte del patrimonio cultural y arquitectónico de nuestros pueblos: la vivienda regional de ladrillo, adobe, tierra, madera y teja”, señala la introducción.
Sin embargo, este libro nunca se difundió y la mayoría de los casi 150 mil damnificados en el Istmo de Tehuantepec ignoran que esta guía existe y que con ella, donde no se ha concretado las demoliciones, todavía pueden salvar parte de su patrimonio que no se derrumbó con el sismo antes de que fuera demolido.
El contenido de la guía muestra cómo las familias pueden apuntalar puntos específicos en sus casas afectadas por el temblor y los métodos, así como materiales para reforzarlas.
Este cuadernillo se debió de haber difundido al momento de que se anunció el proceso de reconstrucción, pero lejos de eso se procedió a la demolición de las casas que, además, provocó inconformidad en las familias.
Expertos en la construcción consideran que las autoridades hicieron una mala planeación de este proceso, “se pudieron ahorrar no solo costos, también la reutilización de materiales originales de la zona que actualmente no se fabrican, pero en cambio hicieron las cosas rápido sin saber lo que viene a futuro”.
Organismos civiles como PRO-OAX, que fundó el artista plástico Francisco Toledo, han solicitado a los gobiernos conservar la imagen vernácula del Istmo de Tehuantepec con un proyecto de reconstrucción adecuado y no se atente contra la cultura e identidad de estos pueblos.