JUCHITÁN, Oaxaca.– Despido injustificado, separación, abuso de poder y discriminación, son algunos de los motivos que obligaron a Graciela Ramírez a demandar a la casa de empeños Monte Providencia para que la liquiden conforme a la ley.
“Tengo aquí quince años laborando para esta empresa; el pasado martes de la noche a la mañana, sin ninguna justificación, simplemente me dejaron sin la fuente de empleo para sostener a mi familia”, señaló la joven.
Dijo que ese día, llegaron unas personas del corporativo a informarle que ya iba ser dada de baja, sin que le dieran mayores detalles de esta repentina dedición, que la dejó con muchas dudas.
“Me sacaron de la sucursal. Hace dos años vinieron a hacer lo mismo de querer darme de baja; sin embargo, por más que buscaron detalles para que me corrieran, no pudieron y decidieron reincorporarme”.
Sola se plantó frente a la sucursal de Juchitán, en el centro de la ciudad, y colocó una cartulina en una de las puertas, exigiendo su derecho.
La denunciante reveló que esta vez no pretende que la regresen a su puesto, pues en ese centro de trabajo ya no se siente a gusto, por lo que ahora exige que le den una liquidación justa por los años de antigüedad que asegura tener antes de ser corrida de ese empleo.
Hace dos años, Graciela, con entonces 13 años de antigüedad, dio a conocer que también la quisieron correr, luego de reclamar por qué había sido dada de baja ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
“En esa ocasión me enteré por otro compañero que acudió a la clínica 6 con sede en esta ciudad a solicitar el servicio médico y le dijeron que ya estaba dado de baja por parte de la empresa”.