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Lento avance de casa antisísmica en Juchitán, Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Redacción

JUCHITÁN, Oaxaca.- Las estructuras de metal de acero antisísmico se levantan en donde estuvo la casa tradicional de teja del pintor de estandartes, Cándido Carrasco.

 

Ya casi acaba el año y la casa aún no se termina, ahí laboran cinco trabajadores.

 

 

El inmueble debió entregarse el pasado 20 de diciembre.

 

 

Mientras los trabajadores apuran las labores, el viejo pintor de la Octava Sección camina por su patio con la parsimonia de siempre.

 

 

Ya libre de heridas de un terremoto que casi lo deja sin vida, es de las 10 personas que recibirán este tipo de casas, realizadas solamente con los 120 mil pesos que por pérdida total otorgó el gobierno.

 

 

Por la avenida Saúl Martínez se ven todavía espacios vacíos en donde hubo una vez casas, en varias de ellas se miran incipientes trabajos de reconstrucción, por esta calle caminó el Presidente Enrique Peña Nieto en su primera visita, se detuvo con varios vecinos prometiéndoles una reconstrucción rápida, entre ellos Cándido Carrasco.

 

 

Por la estructura de la casa nueva se vislumbra que volverá a ser una casa tradicional de tejas con su sala central o “yoo bidó” (casa del santo), con dos cuartos, una cocina y un baño exterior con casi 10 metros de largo por seis de ancho y que tendrá un costo total de 235 mil pesos.

 

 

Por ser uno de los viejos pintores que ha aportado algunos símbolos a la cultura zapoteca, como la proliferación de la figura de la pareja zapoteca saliendo de la fiesta: la mujer con la banderita de colores en el pelo sosteniendo al marido con el sombrero Charro 24, perdiendo el equilibrio.

 

 

Fue el colectivo de jóvenes artistas Bi’cu’ Yuuba’ quien lo propuso como uno de los beneficiarios para una vivienda antisísmica; un proyecto que coordinan la empresa de contenedores “Contecom Manzanillo” de Manazanillo, Colima, con el taller de arquitectura rOOtStudio que representa el arquitecto Joao Boto Caeiro que ha ganado varios concursos de arquitectura por presentar proyectos de casas que recuperan y transforman técnicas tradicionales, y porque fomenta la participación de la comunidad.

 

 

En la construcción de estas 10 casas que se levantan en la Octava y Novena Sección, ambos organismos financian la mano de obra, estudios de suelo y el acero antisísmico resistente al viento.

 

 

Los beneficiados pondrán el costo de los ladrillos que recubrirán la estructura y los acabados.