JUCHITÁN, Oaxaca.- A comerciantes y locatarios del mercado central 5 de Septiembre, les preocupa la lentitud en las obras que se realizan en el inmueble colapsado por los sismos, pues ha generado una disminución en las ventas hasta de un 50 por ciento.
Además, se muestran preocupados debido a que el día que arrancaron las obras para rehabilitar la dañada estructura, se les aseguró que los trabajos concluirán en el mes de agosto para que el 7 de septiembre, al cumplirse un año del terremoto, sea reabierto al público.
Algunos comerciantes han comenzado a dudar de que en el mes de septiembre se culmine la obra, pues faltan prácticamente tres meses para esa fecha “y a como vemos las cosas, difícilmente van a terminarlo”.
Y es que en el lugar solo se aprecian cinco o seis trabajadores, que con marro y cinceles en mano, continúan demoliendo algunos muros y techos de concreto que los propios locatarios construyeron en el interior del mercado.
Por esa razón, calculan que sea para el mes de noviembre o diciembre, pues los trabajos se ven muy lentos y es muy poco el personal que está laborando.
Paredes endebles tiene el centro de abasto
Al respecto, el administrador del mercado, José Alfredo Martínez Santiago, reconoció la obra va muy lenta y que son pocos los trabajadores que se encuentran laborando en la reconstrucción de este centro de abasto.
Dijo que será imposible que la culminación de esta tarea sea en el mes de septiembre -tal y como se manejó en un principio- pues los trabajos formales comenzaron hace poco más de un mes.
“Hay retrasos en la obra y estamos pensando que será hasta el mes de noviembre o diciembre cuando nos hagan entrega del mercado; aunque para septiembre podrán haber espacios ya rehabilitados”.
Indicó que para la próxima semana, habrá una reunión con los representantes de las fundaciones que están encargadas de la aportación de los recursos para la reconstrucción, y abordará el tema de la lentitud con que se llevan a cabo los trabajos.
Otro punto que será tratado, será el de la reubicación de los comerciantes que están instalados en la calle 2 de Abril, que aunque fueron retirados de la acera del mercado, aún corren riesgos de sufrir un accidente por los trabajos que ahí se realizan.
“Esa calle deberá quedar libre, hay maquinaria pesada que va entrar a trabajar y se necesita libre ese lugar”.
