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Istmo, desarrollo desigual: Educa

Foto(s): Cortesía
Redacción

Oaxaca.- El desarrollo integral del Istmo de Tehuantepec, es engañoso e inequitativo por la distribución desigual del ingreso y de accesos a derechos básicos de las comunidades, y ejemplo palpable de ello son las ciudades de Salina Cruz, Juchitán y San Mateo del Mar. El desarrollo de megapuente sólo beneficia a unos cuantos.

 

Así lo confirma el Informe intitulado: Desigualdad extrema y tendencias de desarrollo, caso Oaxaca, presentado ayer por Gerardo Esquivel, profesor investigador del Centro de Estudios Económicos del Colegio de México y Doctor en Economía por la Universidad de Harvard.

 

 

El primer municipio, sede de la refinería de Pemex, presenta carencias específicas en servicios de salud y alimentación; el segundo, en el cuidado de la salud y la calidad y espacios de vivienda, mientras  que San Mateo del Mar, es el que padece la situación más delicada, por lo siguiente: el 84.5 por ciento de sus habitantes no tienen una vivienda adecuada y el 78.2 por ciento carece de servicios.

 

 

En los tres municipios la pobreza es mayor al 45 por ciento de la población y más  del 50 por ciento se encuentra por debajo de la línea de bienestar (Coneval 2015), se señala en el documento que fue desarrollado con el apoyo de Oxfam México y EDUCA, servicios para la Educación Alternativa.

 

 

La región acusa violación a los derechos básicos de las comunidades, las cuales, si bien cuentan cada una con necesidades específicas, comulgan en falta de educación, alimentación, salud, seguridad social, derecho a ser consultados y que se respeten sus tierras.

 

 

En otras palabras, en Oaxaca la pobreza no sólo es de ingreso, sino de carencias de derechos sociales, lo que impide un acceso a equitativo a oportunidades de desarrollo de su población.

 

 

En el acto protocolario que registró la presencia de Marcos Leyva Madrid, director de EDUCA; Marcelino Nolasco Martínez, coordinador del Centro de Derechos Humanos Tepeyac; y Ricardo Fuentes Nieva, director ejecutivo de OXFAM- México, el investigador abundó que el ingreso en el Estado se ha deteriorado de manera sensible.

 

 

Para 2014 la población oaxaqueña con ingreso menor a la línea de bienestar mínimo, es decir, sin recursos económicos suficientes para acceder a la canasta básica, era de 42.1 por ciento, según datos del Coneval 2015.

 

 

En tanto, el Índice de Rezago Social arroja a un 59 por ciento de los 570 municipios, en  estado grave.

 

 

En el plano nacional y de acuerdo a datos de la OCDE, el gasto público en desarrollo social en México con relación a su PIB, es el menor de todos los países que componen esta organización, cuya media se encuentra en el 11 por ciento (OCDE 2015).

 

 

Mientas que México gasta el 7.9 por ciento de su PIB en este rubro, Chile ejerce el 10,2, Israel el 15.5 por ciento y Corea del Sur, el 9.6 por ciento.