SALINA CRUZ, Oaxaca.- Vetustas construcciones todavía permanecen de pie a más de un año y cuatro meses de que ocurriera el terremoto del 7 de septiembre del año pasado, sin que la autoridad municipal resuelva lo conducente para que estos sean demolidos o rehabilitados, según sea el caso.
Luego del sismo de 8.2 grados que azotó la región del Istmo de Tehuantepec, hasta esta fecha tres de estos conocidos edificios ubicados en el centro histórico de la ciudad, se desconoce cuál será el destino que aguarde para cada uno de ellos, toda vez que sus propietarios, dicen algunos funcionarios, no son localizados.
Tal es el caso del palacio federal, inmueble que quedó severamente dañado por el siniestro, y del cual hasta esta fecha se desconoce cuál es su situación; lo que sí se sabe es que tiene que ser demolido, así lo aseguraron, por lo cual permanece cerrado y las oficinas que se encontraban en su interior fueron desalojadas.
En calidad de damnificados quedaron las Oficialías del Registro Civil, la Delegación de la Procuraduría Federal del Trabajo y otras dependencias que se reubicaron en casas rentadas alejadas del centro histórico de la ciudad y que permanecen en la misma situación sin que los mismos empleados sepan lo que va a ocurrir.
Bajo este mismo supuesto se suma el palacio municipal respecto del cual, hasta el día de hoy no ha sido vuelto a utilizar como oficina por los mismos motivos y del cual las propias autoridades municipales, en voz de sus funcionarios, señalaron que han privilegiado la reconstrucción de escuelas y viviendas, aseguraron, por encima de edificios públicos.
Por lo cual hasta la fecha no se conoce de proyecto alguno que permita visualizar cuál será el futuro de este inmueble, que muy seguramente le tocará al gobierno municipal electo resolver, señalaron, si será demolido o rehabilitado.
Otro de los inmuebles que constantemente es objeto de señalamientos, es el conocido como almacenes Vazlop, el cual desde antes del sismo, ya presentaba inconsistencias en su estructura y que el terremoto vino a remarcar, por lo cual tuvo que ser desalojado.
Sin embargo, hasta la fecha no se ha aparecido su propietario para indicar qué se va a hacer con este inmueble, que a decir de expertos consultados, tiene que ser demolido, toda vez que su estructura quedó severamente dañada y al ser paso obligado de peatones, pone en riesgo la integridad de estos.