Alfonso Tapia Barrita
SALINA CRUZ, Oaxaca.- Previo al inicio en estos días del fenómeno meteorológico conocido como Canícula, el cual se caracteriza por una disminución de las lluvias, calentamiento del aire y cielo despejado en algunas regiones del centro, sur y oriente del país, de acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, sorgueros en el puerto comenzaron ya la faena de la siembra de este cultivo y otros más de maíz para autoconsumo en otras localidades.
Sin haber una fecha precisa de inicio, duración o intensidad de este fenómeno, pero que se presenta usualmente entre los meses de julio y agosto, de acuerdo con el SMN, es más en base a la experiencia de los propios agricultores, por lo que dan inicio a sus actividades de cultivo del sorgo y maíz en algunos de los últimas parcelas que quedan todavía al norte de la ciudad y en los límites con el municipio de Santo Domingo Tehuantepec.
Wilbert, quien reside entre los límites de San Isidro Pishishi y Salina Cruz, señaló que en estos últimos días dieron inicio las labores de cultivo, donde para hacer más productiva la faena se utiliza maquinaria agrícola, así mientras uno de los tractores rastrea la tierra, la cual previamente ya fue barbechada al menos unas cuatro veces, otro más va depositando la semilla en los surcos para posteriormente arrimar la tierra donde quedaron las semillas.
Es por estas fechas cuando algunas aves como los zanates aprovechan la ocasión para alimentarse de estos granos, por lo que se convierten en una verdadera plaga para los agricultores porteños, por lo que tienen que hacer uso de explosivos o "cuetones", espantapájaros y hasta tienen que fumigar para evitar que estas simientes se conviertan en su alimento, aunque reconoce que estos pájaros son muy insistentes.
Se trata de aprovechar lo último que queda de la humedad, explico el hombre, con la canícula se reducen drásticamente las lluvias y es el momento para depositar la semilla, a la espera de que en unas semanas germine la planta y podamos seguir con nuestras actividades, vigilar que las aves o plagas no consuman la planta y que el monte no alcance los espacios destinados para el cultivo, pues le estaría quitando nutrientes que son para la planta, puntualizó.