JUCHITÁN, Oaxaca.– Con una cabalgata este miércoles comenzó la Expoferia Regional Ganadera en Juchitán de Zaragoza.
Con una ceremonia cívica y el corte de listón, se dio como inaugurada la edición número 51 de esta festividad anual, que tendrá una duración de cinco días, en los terrenos de la Unión ganadera Regional del Istmo de Tehuantepec (UGRIT).
De acuerdo con los organizadores, durante estos días se espera la llegada de poco más de 20 mil visitantes, quienes podrán disfrutar de la exposición de ejemplares de ganado vacuno de diferentes razas, porcino y caprino, entre otras.
Además, habrá juegos mecánicos para la diversión de toda la familia; así como un espacio para la venta de alimentos, artesanías, productos y artículos para el campo.
El presidente de la UGRIT, Jorge López Guerra informó que el desarrollo de la ganadería en la región, siempre tendrá sus retos, entre ellos las condiciones del clima, que en la región suele ser muy extrema.
“Siempre el Istmo de ha caracterizado por tener un clima extremoso, a veces demasiado calor o demasiado aire, viento o a veces demasiada agua”.
Indicó que los ganaderos esperan que la próxima temporada de lluvias que inicia a partir del 15 de mayo, sea regular y les permita sembrar para obtener buenas cosechas que sirvan para alimentar a sus animales durante el periodo de estiaje.
El representante de los ganaderos istmeños, dijo que hay cierto optimismo en el sector, debido a que el precio del ganado tuvo un incremento del 40 por ciento, un hecho histórico pues desde hace 20 años, no habían tenido un incremento así.
“Viene abril y mayo, el sol es muy intenso, esperemos que eso no nos afecte mucho. Siembre remamos contra la corriente en el tema climatológico, pero afortunadamente vamos avanzando”.
Por otro lado, López Guerra reveló que está “estancado” el tema del trueque de un terreno de 200 hectáreas que tienen en Tolosita, zona norte del Istmo, por seis hectáreas para construir un rastro TIF, en las inmediaciones de Juchitán.
Dijo que desde el 2023 esas tierras están en manos de la Secretaría de Marina, luego de que estuviera en posesión de los ganaderos, más de 40 años, acción que califican como despojo.