TEHUANTEPEC, OAX.- Derivado de la crisis económica, la piratería se convierte en una opción para sobrevivir al desempleo, pero también un problema y competencia para el comercio legal.
La escasa oferta de trabajo se compensa con la venta de productos irregulares, desde ropa, calzado, juguetes, pero sobre todo discos y películas apocrifos. Las avenidas Ferrocarril, Juana C. Romero y Benito Juárez son los principales espacios donde se concentra el mayor número de comerciantes informales.
Estos comerciantes incurren en la ilegalidad. En más de dos años de gobierno, no se implementó ninguna acción o reglamentos para regular los espacios para la venta en vía pública, excepto el cobro de los comercios tanto legales como informales por el derecho de piso.
En desacato a las ordenanzas municipales, y sin ningún control, los vendedores cada vez reducen el espacio público al hacer suyo el paso peatonal de las calles y avenidas en espera de realizar sus vendimias.
La saturación de los espacios públicos, falta de cajones del estacionamiento, deterioro de la imagen urbana y mezcla de basura, lonas y el crecimiento del número de vendedores ambulantes, son el resultado de una ciudad que crece cada día y sin propuestas para regular el comercio.
José Vázquez, uno de tantos vendedores informales, comentó que se inclinó por esta actividad debido a la situación difícil que pasó, buscó emplearse en alguna actividad productiva, pero las puertas se le cerraron. Desesperado buscó otra opción, el comercio informal, aunque para él no es así, es un medio de vida que le permite llevar a su familia el sustento diario.
Para los comerciantes establecidos el centro de la ciudad se ha convertido en un “foco rojo” porque eso genera una baja en sus ventas, pero además pagan impuestos.
EL DATO
La “piratería” según la Unesco, abarca desde la reproducción hasta la distribución ilegal de copias no autorizadas de productos protegidos por el derecho de propiedad intelectual, además de que no cumplen con las normas legales para su comercialización.