Angel Mendoza
TEHUANTEPEC, Oaxaca.- Las fiestas decembrinas se presentan como un respiro para los prestadores de servicios turísticos; los diversos destinos asentados en este municipio muestran un ligero incremento de visitantes, tras la reapertura del sector con el cambio de color verde del semáforo epidemiológico.
La situación del turismo en las playas de Tehuantepec continúa en espera de su mejor momento; sin embargo, los prestadores de servicios se encuentran animados por el flujo de visitantes que han llegado con el periodo vacacional de diciembre, sobre todo familias locales.
Luego de la reapertura de las playas, desde el pasado mes de agosto, tras las restricciones impuestas por la pandemia de COVID-19, en diciembre registra un incremento de más del 40 por ciento del turismo local que visita estos lugares para estar con la familia.
Playa Cangrejo, una de las playas más frecuentadas, proyecta un cierre de año positivo una vez que logró recuperar parte del turismo local que ha perdido por el distanciamiento social ocasionado por la pandemia este año.
Cada uno de los establecimientos comerciales disponen de los protocolos marcados por la Secretaría de Salud federal para prevenir nuevos contagios de coronavirus. Las familias se sienten seguras de acudir a estos lugares y pasar un rato ameno, dijo Isaías Martínez, prestador de servicios turísticos.
Sostuvo que desde noviembre han presentado movimiento de visitantes en cada una de las playas de Tehuantepec, pero es hasta esta temporada cuando se presenta una mayor movilidad que, si lo comparamos al año pasado, el actual es más significativo. En 2020, el nivel de visita fue muy bajo.
Playa Chipehua también presenta un ligero incremento en la demanda de sus servicios turísticos. Este litoral del Pacífico mexicano, asentado en costas de Oaxaca, eliminó sus restricciones el pasado mes de noviembre y abrió operaciones a vendedores locales como quienes vienen a recrearse.
No se elimina por completo del uso de mascarilla, aunque sí se permite a los negocios operar al 100 por ciento de su capacidad. No obstante, los dueños de negocios tienen la libertad de exigirle a sus empleados y clientes usar cubrebocas dentro de sus establecimientos.