Tehuantepec, Oax. - Desde muy temprano, inició, ayer lunes, la venta de boletos para la Vela Sandunga. Algunas personas hicieron filas durante la madrugada esperando que amaneciera para obtener uno de los codiciados boletos.
La demanda superó la capacidad de atención y, en cuestión de dos horas, los boletos se agotaron, situación que provocó el enojo de las personas que aún hacían fila y que terminaron por plantarse en el punto de venta.
Alrededor de las 8:00 de la mañana del día de ayer, inició la venta de los boletos; para entonces, ya había una larga fila de quienes buscaban un lugar; de las 65 personas anotadas en una lista que se levantó, sólo 37 fueron beneficiadas con un espacio.
Según los organizadores de la Vela Sandunga habrá 150 mesas, de las cuales varias están reservadas para los shuanas de los diferentes barrios, las embajadoras, la Reina de la Vela e invitados especiales.
Aseguran que existe también una sobredemanda de boletos por los grupos que tocaran, la gente empezó a llegar hasta saturar los espacios disponibles.
Derivado de esta situación, los boletos se agotaron con días de anticipación y solo quedaron pocos lugares para el público en general. Las mesas son para 10 personas y se vendieron en 3 mil pesos.
Esta situación generó escenas de desorden, largas filas y creciente malestar entre las personas que llegaron desde temprano con la esperanza de comprar su boleto y estar presente en la vela más glamurosa del Istmo y conocida a nivel internacional.
La Vela Sandunga se realiza desde 1953, siendo su primera Reina, Bernarda Morales Azcona. Su celebración fue para conmemorar los primeros cien años de la pieza musical “La Sandunga”. Se cree que el canto es de origen español y que la tehuanizara Máximo Ramón Ortiz con los primeros versos y la armonización del músico Andrés Gutiérrez.
Para los tehuanos, la Vela Sandunga es especial con respecto a las demás celebraciones que se realizan en el Istmo, incluso va más allá de las festividades de Juchitán.
Su organización y los invitados que asisten, tienen un carácter más elitista, y muy poco popular. Para poder participar, las mujeres deben portar el traje de tehuana y los hombres pantalón oscuro y guayabera blanca.