SALINA CRUZ, Oaxaca.- La sorpresiva e ilegal alza a la tarifa en el servicio urbano se terminó... tres días después. Así lo dio a conocer el coordinador regional de la Secretaría de Vialidad y Transporte (Sevitra), Jorge Ibarra Altamirano, en entrevista para NOTICIAS.
Ibarra Altamirano hizo hincapié en cómo se manejó la situación -desde su dependencia- con los empresarios del transporte urbano, mencionó que la Secretaría debe de escuchar a los concesionarios, pero que no pueden permitir, "por ningún motivo", que se aumente la tarifa de forma injustificada.
El funcionario detalló que "se les llamó la atención a los concesionarios” y “fuertemente”; sin embargo, existe la posibilidad de que haya operadores y cobradores que de forma irresponsable, -y personal-, sigan cobrando los siete pesos.
A acatar la tarifa
Sobre el fin de la rebelión transportista en Salina Cruz dijo: “el día de ayer (miércoles), tuvimos una reunión muy importante con todos los concesionarios y los representantes. Pudimos llegar a un acuerdo. Dijimos que tenían que respetar y acatar la tarifa autorizada de seis pesos, ellos ya lograron entender (los propietarios). De la misma forma escuchamos y entendimos sus justificaciones. Ayer (miércoles) se mandó informar a todos los choferes y cobradores, y tenemos entendido que hoy (jueves), ya se está normalizando la tarifa.”
Sobre la posibilidad de un aumento en el pasaje en un futuro cercano, Ibarra Altamirano se limitó a mencionar que desde el año pasado los empresarios han pedido que se realice el estudio de factibilidad, más no concretó si ya existe al menos en proyecto. Argumentó que el aumento en los combustibles harán que los precios suban en todas las modalidades de transporte y ese procedimiento es a nivel Oaxaca, pero no ofreció fecha alguna para poner en prática esta medida.
MEJOR EL DIÁLOGO
Jorge Ibarra Altamirano reiteró que se trabajó en conjunto con la Policía Vial Estatal para manejar la situación del cobro ilegal. Pero no hubo operativos para detener a los que ejercían el cobro ilegal, ya que fue una “situación generalizada”, lo cual implicaría detener la totalidad de urbanos que dan el servicio en Salina Cruz, y eso hubiese dejado paralizada la ciudad -122 unidades en total-, de ahí la demora para meter en cintura a los sublevados.
Dijo que Sevitra y Policía Vial se dedicaron a monitorear y se enfocaron en el diálogo para resolver la situación de una forma que no afectara a la ciudadanía.
Según Ibarra Altamirano, los que más aprovecharon la situación fueron los urbaneros y los cobradores que en más de una ocasión detectaron que no sólo cobraban un peso más, llegaron a cobrar hasta los ochos pesos. Fuera de lo dictaminado por sus patrones.