JUCHITÁN, Oaxaca.- Inaugurado el pasado sábado, el mercado "5 de Septiembre" mantiene amplias zonas vacías, principalmente en la parte alta, en donde apenas uno o dos puestos están ocupados; en tanto, el mercado provisional que se encuentra en el parque central "Benito Juárez" -instalado ahí en días posteriores al 7 de septiembre del 2017- mantiene amplias zonas ocupadas, principalmente por puestos que expenden ropa típica.
Aunque en la parte que ocupaban puestos de carne y legumbres en la zona de las inmediaciones del quiosco ya se encuentran desocupadas, en algunas partes se mantienen los puestos aunque vacíos y otros muy contados se han levantado.
En la parte norte del parque, los puestos de ropa y joyería se encuentran aún; son comerciantes que ocupaban las partes bajas del palacio municipal en los arcos frontales, mantienen laberintos de ropa que se exhiben y se acumulan en donde hasta pueden perder la orientación.
Se mantienen aún puestos de pescado, comida y productos típicos como totopos, queso, al igual que los puestos en donde antiguamente sólo vendían cena en los portales de los Símbolos Patrios y que hoy venden todo el día, incluido puestos de tacos que se ubican atrás del edificio mencionado y que se han quedado en el parque y sus inmediaciones.
Ante estos espacios vacíos, se corre el riesgo que vuelvan a ser ocupados por otros comerciantes o sean ocupados como un segundo puesto por los que están dentro del rehabilitado mercado.
El Ayuntamiento no ha presentado ninguna propuesta para limpiar o reordenar el parque central a corto o a largo plazo, que días después del 7 de septiembre de 2017 ha dejado de representar su función la de recreación y descanso de los juchitecos.
El que muchos comerciantes sigan ocupando el sitio inmejorable como es el parque central, ofreciendo los mismos productos que los que están al interior del centro de abasto representa una competencia desleal, han opinado algunos locatarios, muchos de ellos no ocuparon el parque y decidieron expender sus productos en su casa o rentar locales.
Para este diciembre se espera una caótica situación en el primer cuadro de la ciudad por la gran cantidad de comerciantes que se aprovecharon de la situación especial que derivó después del terremoto y la ocupación de aceras y calles para expender sus productos.