En Villa Hidalgo Yalalag, un municipio enclavado en la Sierra Norte de Oaxaca, el calzado artesanal es mucho más que un producto: es identidad, herencia y fuente de sustento. Sin embargo, en los últimos días la comunidad ha estado en el ojo del huracán por la polémica en torno al plagio de sus diseños por parte de la empresa Adidas, y ahora por la comercialización de productos elaborados con pieles de fauna silvestre.
Del orgullo al escándalo
Este año, los pobladores de Yalalag denunciaron públicamente que Adidas había reproducido sin autorización un modelo tradicional de sus huaraches, lo que provocó indignación nacional. Tras la presión social, la compañía envió representantes a disculparse en la comunidad, reconociendo la apropiación indebida de un patrimonio cultural vivo.
Lejos de cerrarse, el episodio situó a los huaraches yalaltecos en la escena mediática, despertando un interés renovado por este oficio comunitario. Sin embargo, la fama también trajo nuevas controversias.
Huaraches con piel de jaguar
En los últimos días de agosto, comenzó a circular en redes sociales un video donde en un estado de WhatsApp se promocionaban huaraches supuestamente confeccionados con piel de jaguar, a un precio de 7 mil 500 pesos, por parte de presuntos dueños de la Huarachería Aquino.
En las imágenes se observaba incluso la cabeza del felino, especie emblemática de la biodiversidad mexicana y catalogada como en peligro de extinción.
La difusión del material desató indignación inmediata, no solo por el alto costo, sino por la crudeza de exhibir a un animal protegido convertido en accesorio de lujo.
Operativo de la Profepa
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) actuó de oficio tras recibir las denuncias ciudadanas. El 27 de agosto, inspectores federales, acompañados por la Guardia Nacional, realizaron una visita a la Huarachería Aquino, ubicada en Villa Hidalgo.
De acuerdo con el acta de inspección, en el local se encontraron productos elaborados con pieles de diversas especies sin acreditar su procedencia legal, entre ellos, una piel de pitón (Python sp.), una piel de mantarraya (Dasyatis sp.), una piel y un busto de venado cola blanca (Odocoileus virginianus), tres fragmentos de piel de caimán (Caiman sp.)
Tanto el caimán como el pitón se encuentran listados en el Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES), lo que significa que su comercio está regulado y requiere permisos estrictos.
Ante estas irregularidades, la Profepa decretó la clausura temporal total del establecimiento, asegurando los productos y colocando sellos precautorios.
La protección del jaguar
El caso pone nuevamente sobre la mesa la amenaza que enfrenta el jaguar en México, particularmente en la región de la Sierra de Oaxaca, donde sobreviven algunos corredores biológicos de esta especie. Organizaciones ambientalistas advierten que la caza furtiva y el tráfico ilegal de pieles son uno de los factores más graves en la reducción de su población.
El reto de fondo
Hoy, la comunidad enfrenta un reto doble: proteger su herencia cultural frente al plagio de grandes marcas, y al mismo tiempo, deslindarse de prácticas que atentan contra la biodiversidad.
La Profepa informó que seguirá el procedimiento administrativo para definir sanciones contra el establecimiento, mientras que la indignación ciudadana exige que el caso no quede en la impunidad.
Yalalag, símbolo del calzado artesanal oaxaqueño, está nuevamente bajo los reflectores. La diferencia ahora es que la polémica no gira en torno al diseño de sus huaraches, sino a la sombra de un delito ambiental que podría costarle caro a su imagen comunitaria.
Hallazgos
-Una piel de pitón (Python sp.)
-Ua piel de mantarraya (Dasyatis sp.)
-Una piel y un busto de venado cola blanca (Odocoileus virginianus)
-Tres fragmentos de piel de caimán (Caiman sp.)
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Cruel costo
7,500 el par de huaraches con piel de jaguar, era el precio ofertado a través de WhatsApp y redes sociales
Alexandra Zolorio