Gerardo Valdivieso Parada
JUCHITÁN, Oaxaca.- La Asamblea de los Pueblos Indígenas del Istmo en Defensa de la Tierra y el Territorio (APIIDTT) informó que la pelea con la empresa Electricidad de Francia (EDF) es ahora por la tenencia de las tierras comunales de Juchitán y sus anexos como Unión Hidalgo, en donde pretende instalar el parque eólico Gunaa Sicarú.
“La pretensión de EDF sigue manifiesta y lo hemos constatado en el amparo agrario 302/2020, puesto que después del anuncio de la cancelación de la consulta, el día 7 de junio del presente año EDF se apersonó”.
La empresa propuso a un perito en Antropología e Historia, otro de agrimensura y topografía, para tratar de demostrar que tiene derecho a las tierras comunales “que han ocupado mediante contratos de compraventa y renta totalmente ilegales por aproximadamente 4000 hectáreas, por lo que es evidente que el interés por construir el proyecto de energía eólica Gunaa Sicarú continúa vigente”.
La Asamblea informó que el permiso de generación de energía eléctrica otorgado por la Comisión Reguladora de Energía con el folio E/1922/GEN/2017 y con vigencia por treinta años desde el día de su emisión, el 29 de junio de 2017, no ha sido cancelado, siendo éste el permiso fundamental para la construcción del parque.
Agregó que el único recurso legal que existe por la defensa de las tierras comunales de Juchitán y sus anexos contra este proyecto de EDF es el amparo 302/2020, con la suspensión de plano que el 6 de septiembre de 2021 el Tribunal Colegiado de Oaxaca del décimo tercer circuito, otorgó por unanimidad a la Comunidad Agraria de Juchitán y sus anexos.
“Respeten y hagan respetar la suspensión de plano otorgada por el Tribunal Colegiado; exigimos que cesen las amenazas y el hostigamiento a los comuneros y defensores del territorio en el Istmo de Tehuantepec, y se otorguen las garantías y la protección para ejercer nuestro derecho a la libre determinación”, exigen a las autoridades.