Pasar al contenido principal
x

Endeudados cierran el año los restauranteros

Foto(s): Cortesía
Redacción

SALINA CRUZ, Oaxaca.- El 2016 fue catalogado como el “peor año” para la industria restaurantera local por Jesús Álvarez Domínguez, empresario y representante de Canirac Oaxaca en el puerto, quien especificó que apenas salían de la problemática del 2006, --“y eso que lo más fuerte fue allá en la capital”--, cuando de nueva cuenta los profesores asestaron un duro golpe a la economía regional. 

 

Quien también funge como consejero de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Salina Cruz, subrayó que al cierre del presente año, más del 50 por ciento de los 70 restaurantes formales establecidos en la ciudad, presenta déficit. La mayor parte de estos establecimientos debe las deudas a la crisis magisterial que de mayo a agosto puso en jaque a la región.

 

 

Álvarez Domínguez recordó que durante los meses más álgidos del conflicto magisterial, cuando la Sección 22 del SNTE instaló bloqueos en 37 puntos carreteros de la entidad, se encarecieron las materias primas y bajó la clientela. Lo que hizo que se generaran pérdidas en los restaurantes. 
 

 

 

Inseguridad, otro factor

 

 

Aunado a lo anterior, Álvarez Domínguez sostuvo que otro factor que ha incidido en las pérdidas es la inseguridad. La creciente ola de asaltos ocurridos en el centro de la ciudad, ha inhibido la presencia de comensales. El centro, subrayó, ha dejado de ser atractivo para los clientes.
“La gente no entra al centro y esto es consecuencia de la inseguridad, asaltos a mano armada, te golpean y se llevan tu recursos”, recalcó el empresario.
 

 

 

Acción de gobierno

 

 

Es en ese sentido que indicó que deben existir estrategias coordinadas entre los diferentes órdenes de gobierno para garantizar el Estado de Derecho, para que se transite en un esquema de orden, legalidad y estabilidad social.
Jesús Álvarez subrayó que el Estado está obligado a garantizar el libre tránsito por las carreteras de la entidad, y principalmente de la región istmeña, puesto que ésta tiene una vocación eminentemente productiva y comercial.