TEHUANTEPEC, Oaxaca.- El municipio de Santo Domingo Tehuantepec posee importantes sitios arqueológicos que dan cuenta de la historia de las antiguas culturas que se asentaron en la zona. Sin embargo, parte de la riqueza se ha ido perdiendo ante la escasa vigilancia del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Las piezas que son sustraídas de los centros ceremoniales y zonas arqueológicas son vendidas en el mercado negro. Cada vez son menos los vestigios prehispánicos de la región zapoteca. Hace falta interés de los gobiernos para recuperar su rescate de manos de saqueadores y el deterioro de sus construcciones, afirma el ambientalista Roberto Montero.
Indicó que uno de estos casos de abandono se encuentra en el cerro de Guiengola, una fortaleza habitada por los zapotecas del Istmo que fueron expulsados de Monte Albán por los mixtecos. La zona está ubicada al sudeste de la ciudad de Oaxaca, a 243 kilómetros por la carretera federal 190 y a 16 kilómetros de la cabecera municipal de Tehuantepec.
El lugar tiene un significado histórico que nos ayuda a entender nuestra historia. Este lugar se ha convertido en una mina de oro para los profanadores de piezas arqueológicas, principalmente de vecinos que habitan cerca de las faldas del cerro, lo mismo que gente extraña y turistas han extraído piezas arqueológicas de los centros ceremoniales, explicó.
El investigador Mario Mecott Francisco, en tanto, señala que las piezas robadas son incalculables, pero quienes deben hacer algo por evitar más daños al patrimonio histórico no lo hacen.
Reconoció que el INAH, en su momento aplicó un programa para la detección de hurtos, pero se desconoce qué pasó con ello, porque los saqueos aún continúan.
La Gringa
En Morro Mazatán se encuentra el cerro La Gringa, poca gente lo conoce. Es un lugar donde todavía se conservan vestigios arqueológicos de la cultura Chontal, la cual está en grave peligro, ante el notable robo de piezas y la falta de un proyecto que ayude a la conservación de la zona.
La zona arqueológica La Gringa es importante para comprender a una de las civilizaciones más antiguas de la región, se localiza a unos tres kilómetros de la agencia municipal, la misma de distancia a la playa Cangrejo, pero es poco conocida, afirma Isaías Ceferino, prestador de servicios turísticos.
No todos los visitantes mantienen la visión de saquear el lugar, pero como el lugar luce descuidado, cualquier persona puede entrar y salir con una pieza, lamentó.