Gerardo Valdivieso Parada / Noticias, Voz e Imagen del Istmo
JUCHITÁN, Oaxaca.- Los rubros de Cultura y Salud fueron descartados como regidurías en el nuevo cabildo juchiteco, dos temas en los que ha flaqueado la administración de Emilio Montero Pérez durante los tres años que deja atrás y no son su prioridad en los próximos tres.
Entregada al grupo político Frente por la Democracia y el Desarrollo (FDD) que dirigen Héctor y Gloria Sánchez, en la Regiduría de Cultura casi no hubo actividades culturales, salvo la Feria del Libro dedicada a Víctor de la Cruz, realizada en el año 2019.
Encabezada por el ex presidente municipal, Oscar Cruz López, la regiduría quedó sin responsable cuando éste renunció al cargo para irse al gobierno federal; durante dos años la regiduría quedó sin regidor a pesar de tener un suplente.
Teniendo como pretexto la pandemia, no hubo actividades culturales aún cuando pudieron realizarse las actividades a distancia; se cerró la única biblioteca, al final la regiduría sirvió como centro para atacar la remodelación de la Casa de la Cultura.
Luego del terremoto se extinguieron los centros culturales independientes, salvo la Casa de la Cultura, en donde se dan algunos talleres en sus instalaciones alternas y el Foro Ecológico Juchiteco que alberga en sus espacios a varios artistas y en donde se realizan las actividades culturales a falta de otros espacios.
En general, los tres años no hubo actividad cultural, ni presentación de libros, recitales de música y poesía, talleres de literatura, pintura, danza, música. En comparación con otros municipios como Tehuantepec, que a pesar de la pandemia el Ayuntamiento apoya y promueve la rica cultura del pueblo vecino, mientras que Juchitán con la misma valía no se ha hecho casi nada.
En cuanto a salud, en el trienio anterior reducida a una dirección, fue completamente rebasada por la pandemia con una casi nula actividad de prevención, salvo una serie de restricciones y cierre de bares que le redituó a su titular Hebert Vidal Sánchez, acusado de pedir dinero a cambio de dar permisos para abrir cantinas.
Sin personal no hubo jornadas médicas, salvo en campaña para apuntalar la imagen del presidente municipal en sus aspiraciones a repetir su mandato en apenas unas semanas; no hubo actividades de prevención a la salud, las actividades de prevención de enfermedades de transmisión sexual fueron delegadas a otra dirección.
Por la falta de personal tampoco hubo vigilancia y control de las actividades destinadas a la Regiduría de Salud como el control de los horarios de bares, censo y control de sexoservidoras, inspección de lugares que pudieran representar foco de infección en la ciudad, un escenario que se mantendrá otros tres años.