A más de tres meses del colapso del pozo Tagolaba, se mantiene el desabasto de agua potable en fraccionamientos y colonias. No hay fecha para la terminación del nuevo pozo que permitirá cubrir la demanda del vital líquido en las poblaciones afectadas.
Los ciudadanos de cuatro fraccionamientos y dos colonias que recibían agua del pozo Tagolaba, se abastecen del vital líquido mediante pipas, cuyos precios oscilan de 150 a 200 pesos por mil 100 litros, mientras que una pipa de 10 mil litros oscila arriba de mil pesos en promedio.
Desde hace más de una semana, los trabajos de perforación del nuevo pozo están suspendidos, la empresa se retiró de la zona con todo el equipo y no hay quien proporcione información sobre los avances de la obra.
Antes de iniciar la Semana Santa, ni los comités de los fraccionamientos y colonias informaron de los trabajos, aun cuando acordaron cada que semana se notificaría a los ciudadanos los avances para evitar malos entendidos.
El presidente del comité unificado de los fraccionamientos Tagolaba, Villas del Sol y la colonia Guissi, Julio Eleazar Martínez, dio a conocer a los vecinos, a través de sus canales de comunicación implementados, que la falta de información es porque el administrador del agua potable de Tehuantepec, Marco Antonio Escobar, no se encuentra en sus oficinas para que les diga cómo va la obra.
Todas las veces que han ido a buscarlo no se encontraba, y fuera de él, nadie puede darles información fidedigna, así lo notificó a los vecinos el presidente del comité unificado.
A mediados de enero de este año, el pozo Tagolaba colapsó tras 25 años de servicio. Un estudio realizado por personal del organismo operador del agua potable de Tehuantepec, arrojó que había poca agua y lo más viable era gestionar ante las autoridades correspondientes la construcción de un nuevo pozo.
Los fraccionamientos que se han visto afectados son: El Pitayal, Tagolaba, Villas del Sol, Guadalupe Hinojosa, las colonias 12 de Octubre y Santa Elena.