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Con tequio, ayudan a reconstruir casas en el Istmo, Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Ángel Mendoza

UNIÓN HIDALGO, Oaxaca.- Las personas que integran la llamada Cuadrilla Taco han retomado el casi olvidado tequio para ayudar a sus paisanos a reconstruir sus casas.

 

Son obreros, ingenieros, profesores, estudiantes, comerciantes, carpinteros y también campesinos.

 

 

Conforman un grupo de 20 ciudadanos, con edades de 18 a 50 años de edad, originarios de Unión Hidalgo.

 

 

Han ayudado a la reconstrucción de espacios de vida de los damnificados del terremoto del 7 de septiembre, en su comunidad.

 

 

Espíritu de solidaridad

 

 

 

 

 

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La Cuadrilla Taco revive el tequio para ayudar a sus paisanos.

 

 

Algunos integrantes de la Cuadrilla Taco también perdieron sus viviendas y otros sufrieron daños en sus hogares, pero desde el 8 de septiembre, un día después del terremoto, se han solidarizado con los suyos en las tareas de reconstrucción.

 

 

Van casa por casa para trabajar, sin cobrar un sólo centavo. Han reconstruido hasta un horno de comixcal para las tortillas de maíz.

 

 

A muy temprana hora comienzan la jornada, se juntan en la esquina de la calle Nicolás Bravo y se suben a la camioneta de Jorge Regalado López, quien es uno de los responsables de este grupo de voluntarios.

 

 

Los damnificados los localizan, se anotan en una libreta y los integrantes de la cuadrílla acuden, llevan palos, picos, carretillas y otras herramientas para limpiar un espacio de terreno, comienzan desde las 7 de la mañana hasta concluir la obra.

 

 

En ocasiones acuden a dos lugares, depende de la obra que realicen.

 

 

Por ejemplo, si acuden a una casa solamente a bajar tejas rotas y retirar escombros, en otra construyen espacios para refugio, como galeras de lámina y de lonas.

 

 

Construyen espacios dignos

 

 

Para la Cuadrilla Taco no hay imposibles. Todos opinan, algunos usan la motosierra, mientras que otros con el pico hacen los hoyos para colocar los palos y otros más limpian las tejas que colocarán.

 

 

Así como construyen espacios dignos para que una familia se refugie ante la lluvia y ahora el viento fuerte que sopla en el Istmo, también ayudan a colocar hornos de barro para que las mujeres sigan elaborando sus tortillas de comixcal y puedan retomar el sostén económico de sus familias.

 

 

Se suman voluntarios a la reconstrucción

 

 

 

 

 

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Voluntarios de diversas partes del país llegaron al Istmo para sumarse a la reconstrucción. FOTO: Ángel Mendoza

 

 

TEHUANTEPEC, Oaxaca.- Un grupo de voluntarios y vecinos ayudaron a una familia a levantar su horno de pan, el cual se cayó por las constantes réplicas del terremoto del 7 de septiembre.

 

 

Después de compartir los alimentos en una cocina comunitaria, los vecinos de la colonia José López Portillo, que fueron afectados en sus viviendas, se unieron para iniciar las labores de reconstrucción.

 

 

Acompañaron a un grupo de al menos 40 personas, procedentes de diversas partes del país, para empezar con las primeras tareas.

 

 

De acuerdo con el arquitecto Ramón Aguirre, del Grupo Alianza Tierra, representante del grupo de altruistas, llegaron para apoyar a la reconstrucción de las zonas afectadas aprovechando los propios recursos naturales de la comunidad.

 

 

Trabajan con materiales que la naturaleza les proporciona; las personas no invierten, excepto su tiempo, expresó.

 

 

Empezaron con un taller para explicar a las personas el proceso de recuperación de los sistemas constructivos tradicionales que existen en la zona.

 

 

El grupo de voluntarios enseñó a los pobladores desde la fabricación de tabiques con la misma tierra de la zona, a los que les agregaron estiércol de vaca y paja en la preparación de la revoltura.

 

 

Algunos de los voluntarios proceden de poblaciones del Istmo como San Mateo del Mar, El Espinal, Juchitán, Tehuantepec y Unión Hidalgo, pero también hay de estados tan lejanos como Chihuahua, entre otros. El proyecto es trabajar y crecer junto con la gente.

 

 

El grupo tiene una sola misión: promover el tequio y apoyar en las labores de reconstrucción, convirtiendo el escombro de las zonas afectadas en material que se pueda aprovechar.