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Con Interoceánico se "militariza" al Istmo

Foto(s): Cortesía
Itzel Guizar

Gerardo Valdivieso Parada

JUCHITÁN, Oaxaca.- La zona de la región del Istmo es actualmente la que cuenta con el mayor número de elementos del Ejército, Guardia Nacional y, sobre todo: de la Armada de México, más aún que en la frontera con Guatemala o que en las zonas de alta incidencia de los cárteles, opinó Miguel Ángel García Aguirre, coordinador general en Maderas del Pueblo del Sureste A.C.

Esto lo compartió en su ponencia "Corredor Interoceánico en el Istmo de Tehuantepec: Pueblos Originarios, Naturaleza y Soberanía Nacional, bajo amenaza" dentro de su participación en el Segundo Foro Megaproyectos Sureste en Ciudad del Carmen, Campeche.

Agregó que esta militarización en el Istmo constituye el muro “verde militar” sin un solo tabique, al que hace alusión metafóricamente López Obrador, como “cortina” para contener a las miles de familias migrantes, así como para intimidar y disuadir toda resistencia popular al paquete de megaproyectos “depredadores de la naturaleza y de la cultura indígena” en la región.

La presencia militar tiene el doble propósito de “blindar” el Istmo contra Caravanas de migrantes y contra movilizaciones de resistencia. Sobre esto último dijo que el presidente Andrés López Obrador anunció en noviembre de 2021 que será la Armada de México la encargada de “operar, administrar y proteger” el Corredor Interoceánico (CI).

Unos cuantos meses antes, organizaciones sociales afines al Congreso Nacional Indígena (CNI), al Concejo Indígena de Gobierno (CIG) y al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) se declararon en “alerta máxima” por la presencia de grupos de choque, de corte paramilitar, en la región, intimidando a comunidades que abiertamente se estaban oponiendo a la instalación de parques industriales en sus territorios.

Aseguró que poco después de que AMLO anunciara que la Secretaría de Marina Armada de México se encargaría de “blindar” el CI, la Semar compró armas y municiones por casi 300 millones de pesos, con el fin de fortalecer a las Unidades de Infantería de la Marina ubicadas en el Istmo de Tehuantepec.

Agregó que el presidente, aprovechando la distracción que representó las protestas virtuales por el Tren Maya, desarrolló durante los meses de octubre 2021 a abril 2022, una intensa campaña de “promoción” de las bondades del Corredor Interoceánico para la inversión de empresas multinacionales, principalmente de origen estadounidense, efectuando una continua serie de reuniones con representantes de más de 70 empresas y Cámaras de Comercio.

“A quienes personalmente, el presidente les prometió: infraestructura subsidiada, exenciones fiscales, mano de obra barata, abundantes recursos naturales y un fuerte blindaje militar para sus inversiones, resaltando siempre el carácter geoestratégico que tiene nuestro Istmo para el comercio capitalista neoliberal global, al conectar el Océano Atlántico con el Océano Pacífico, en mucho menos tiempo que el que actualmente se ocupa a través del canal de Panamá”.