CIUDAD IXTEPEC, Oaxaca.- El Comité Ixtepecano en Defensa de la Vida y el Territorio, El Consejo de Reconstrucción y Fortalecimiento Comunitario y la Sociedad Agrícola Local inician la reconstrucción de viviendas, enfatizando las de corte tradicional o arquitectura vernácula, así como la autogestión y el apoyo mutuo.
Las organizaciones informaron que la primera etapa consta de reconstruir 450 viviendas y posteriormente alcanzar las 2,500 viviendas con énfasis en la regeneración de la identidad y arte de habitar: “Tenemos diferentes tipos de acompañamiento de la sociedad civil. En la siguiente semana se estará haciendo el llamado a toda la población afectada a una asamblea general para informar de esta gran iniciativa de reconstrucción”.
En relación a los fondos gubernamentales para la reconstrucción, los colectivos mencionaron que “es importante que las familias de los diferentes barrios de Ixtepec, y de la región del Istmo en general, estén atentos para que reciban y exijan los apoyos prometidos. Sin embargo, es vital que los lazos de fraternidad y apoyo mutuo entre vecinos, barrios y colonias se siga manifestando. No sólo para guarecerse de la lluvia, como lo han hecho a través de apoyar y crear albergues temporales en sus patios o espacios publicos, sino para lo más importante: la recuperación del tejido social y de nuestras casas tradicionales reforzadas ante sismos”.
Los ciudadanos comprometidos con este proyecto no sólo removieron escombros y reciclaron materiales, también realizaron labores de reconstrucción, “donde el tequio, el voluntariado y la solidaridad de la sociedad civil mexicana se ha hecho presente”.
La primera edificación la realizaron en el espacio de la Sociedad Agrícola Local, donde hospeda a más de 300 familias campesinas que siembran el maíz Xhuba Huiini (zapalote chico). Dicho espacio tiene 118 años de existencia, “se respetará su diseño original preservando nuestra arquitectura vernácula”.
Ante estás acciones comunicaron que “es importante seguir exigiendo que los recursos de los programas de desastres se apliquen respetando las edificaciones tradicionales, pero asímismo fortalecer nuestra capacidad de autogestión que a su vez fortalece nuestra cultura”.