Tehuantepec, Oaxaca. - Con los sismos ocurridos en los años 2017 y 2018, decenas de viviendas antiguas quedaron frágiles, y sus fisuras se han vuelto más notorias con las primeras lluvias que cayeron en esta temporada.
El colapso de alguna vivienda antigua es más previsible en esta temporada de lluvias y es una advertencia de lo que podría suceder a tantos inmuebles catalogados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) como históricos y que datan del siglo XVII.
El mayor riesgo está sobre la calle Aldama, entre los barrios San Sebastián y San Jacinto, la cual se caracteriza como una de las calles con varias construcciones antiguas entre casas y templos católicos; incluso, hay edificios construidos a partir del siglo XVII y de años atrás.
Ante esta situación, Protección Civil se ha dedicado a acordonar con cinta el área de riesgo para evitar que la gente pase por el lugar con el fin de prevenir un accidente.
José Carmona, presidente de la asociación civil “Amigos del Centro Histórico” aseguró que la ciudad, como la conocemos actualmente, fue poblada por los zapotecas de los diferentes pueblos del Istmo de Tehuantepec y que, con base en el esfuerzo físico, levantaron casas propiedad de españoles a partir del siglo XVII.
En Tehuantepec existen enormes casas con una arquitectura de más de un siglo, cien por ciento española con columnas, pilares, cornisas y arcos de medio punto, algunos hasta con adoratorios en sus interiores.
A los ciudadanos les preocupa que alguna de estas propiedades caiga y pueda provocar un accidente, ya que algunos se encuentran sobre el paso peatonal.
En la avenida Juan C. Romero, cerca del Parque Cultural de San Sebastián, se desprendió la barda de una antigua casona, la cual se encuentra en una zona muy transitada.
Antes del primer sismo, en el 2017, el INAH tenía un catálogo de 334 casas antiguas en Tehuantepec, de las cuales, el 50 por ciento presentaban deterioro en sus construcciones debido a la falta de una reglamentación de construcción para sitios históricos.