El presidente Andrés Manuel López Obrador dio a conocer los avances de un proyecto de gasoducto de 247 kilómetros que conectará el puerto de Salina Cruz, en Oaxaca, con Jáltipan, en Veracruz, y planea un viaje de trabajo para recorrer posibles emplazamientos en las próximas semanas.
En recientes comentarios, López Obrador detalló los avances a pesar de que la fecha de inicio de las obras estaba programada para julio de 2021. El gasoducto se concibió como pilar integral del proyecto del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, que conectará el Golfo de México con el Océano Pacífico a través del Istmo de Tehuantepec e incluirá conexiones de gas, ferrocarril y carretera.
El propósito del proyecto es abastecer la refinería, una planta de cogeneración y una planta de licuefacción en Salina Cruz, además de exportar gas natural a Centroamérica y despachar el hidrocarburo, principalmente desde Estados Unidos, a la subdesarrollada región del sureste de México, que López Obrador espera convertir en un polo industrial que aporte al crecimiento del país.
También es parte de un plan más amplio para construir 355 kilómetros de nuevos gasoductos en el marco del plan 2020-2024 de Sistrangás.
Parques industriales
El presidente de México indicó que hay 10 parques industriales planificados para la franja del Istmo y que dirigentes empresariales del sur de Veracruz han planteado al gobierno la necesidad de reforzar el suministro de gas, ya que la industria química continúa sufriendo escasez en la región.
Confirmando que el proyecto sigue siendo parte del proyecto del Corredor Transístmico, el mandatario mexicano comentó sobre los parques industriales: "Ya se tienen terrenos para ocho, solo faltan dos, ese es el informe último".
“Ya se ha llegado a acuerdos con propietarios de la tierra, comuneros, ejidatarios, pequeños propietarios, ya se tienen los terrenos, en promedio 500 hectáreas por parque industrial y van a ser diez. Entonces faltan dos, ya estamos avanzando en eso", agregó.
La demanda
Con respecto a la demanda, una fuente anónima citada en un informe del medio especializado Energía a Debate señaló que casi no hay demanda residencial de gas en el Istmo y, además, aún no se conocen detalles del proyecto para exportar gas a través de una planta de licuefacción.
“En todo caso”, señala la fuente, “el gas podría aprovecharse, en cierta medida, en la petroquímica del sur de Veracruz, en alguna central eléctrica por construir o en algunos de los parques industriales que se proyectan en la región”.
El gasoducto será desarrollado o sacado a licitación por la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que determinará la capacidad en función de la demanda estimada.
Según la Secretaría de Energía, la decisión de que CFE participara fue tomada por el gobierno en agosto del año pasado y la fecha de término está prevista para 2022.
En sus comentarios, López Obrador menciona que el proyecto es más probable que comience a principios de 2022 y concluya a fines de 2023, lo que encajaría con los objetivos de terminar la totalidad de los proyectos de energía e infraestructura iniciados durante su sexenio antes de dejar el cargo en noviembre de 2024.