CADH manifiestó su profunda preocupación por la leyenda incluida en las invitaciones, presuntamente suscritas por “la sociedad y la mesa directiva”, en las que se especifica que se negará la entrada a “hombres vestidos de mujer y mujeres vestidas de hombre”.
La preocupación de la CADH radica en que, de ser verídica la existencia de la leyenda restrictiva en dichas invitaciones, constituiría en una réplica a los discursos de odio que han sido y siguen siendo utilizados por los grupos y sectores contrarios a la agenda de derechos humanos, particularmente aquellos sectores que se han declarado abiertamente en contra del reconocimiento del derecho a la identidad de género y que perpetúan la discriminación, la homofobia y transfobia.
De acuerdo con la declaración universal de los derechos humanos, la cultura es un derecho humano fundamental que garantiza el acceso y disfrute de la misma.
Es un derecho que nos permite colectivamente expresar nuestras costumbres y tradiciones; es un ejercicio que está en constante evolución y el pueblo zapoteco del Istmo de Tehuantepec es un ejemplo de la riqueza cultural que en diversos momentos históricos ha mostrado su grandeza.
Así, la cultura está en constante evolución y la ejercemos todas y todos por lo que no debemos replicar ni justificar acciones o discursos que transgredan el ejercicio de derechos de las personas.
La CADH reafirmó que todas las personas, sin distinción alguna, tienen derecho a la participación plena en la vida cultural, social y comunitaria, así como a vivir libres de toda forma de discriminación y violencia y que es un compromiso de todas las personas no perpetuar ni replicar prácticas transfóbicas y discriminatorias.
En ese sentido, se invitó respetuosamente a las autoridades municipales y organizadoras de las festividades tradicionales en Juchitán de Zaragoza para que, de ser cierta la existencia de la invitación con la leyenda a la que se hace referencia, se valore la posibilidad de reformular su contenido a fin de evitar la exclusión y discriminación.