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'Aterrador' crecimiento del comercio informal en Tehua

Foto(s): Cortesía
Ángel Mendoza

TEHUANTEPEC, Oaxaca.- La economía informal ha registrado un crecimiento acelerado en los últimos años. Lejos de tratarse de un fenómeno temporal, actualmente representa una porción de los "nuevos empleos" generados, al menos, en el último lustro.

En las céntricas calles de Tehuantepec se observa cada vez un mayor crecimiento de comerciantes que vende sus productos en la vía pública, pues no solo están en la zona que han ocupado por muchos años, sino también se vuelve común verlos en cualquier punto de la ciudad. 

La avenida ferrocarril es uno de los espacios más concurridos por los comerciantes, y donde uno se ocultar fácilmente, pues cada vez, la reducida arteria evita con facilidad el libre tránsito de los vehículos de motor.

Con la pandemia muchos comercios establecidos legalmente cerraron sus puertas por disposición federal, pero las autoridades municipales no promovieron las mismas medidas contra el ambulantaje que cada vez empezaron a ocupar los puntos de mayor concentración de ciudadanos, aun cuando la mayoría de estos provienen de otras comunidades.

El comercio formal pide las mismas medidas para todos, pues mientras unos pagan impuestos, el comercio informal solo una cuota mínima al municipio para que los deje vender sin ser molestados, asegura Octavio Reyes, uno de los comerciantes. 

En Tehuantepec, no hay un orden en cuanto al comercio, muestra de ello es que la mayoría de los comerciantes irregulares obstruyen las banquetas y los ejes viales, y los ciudadanos se ven obligados a buscar otros espacios para caminar.

Los sitios preferidos para el ambulantaje son la avenida Ferrocarril, las calles 22 de Marzo, 5 de Mayo y Prolongación Melchor Ocampo, incluso algunos se van extendiendo hasta alrededores del parque central. 

El crecimiento de una economía informal mediante el comercio ambulante, no solo permite que al sector comercial establecido tener bajas ventas, sino que también genera una ola de inseguridad.

La crisis del comercio informal se agudizó en Tehuantepec desde el 2017, cuando sobrevino el terremoto que dejó incuantificables pérdidas; posteriormente se vino la pandemia y con ellos varios empleados perdieron sus puestos de trabajo, lo que los obligó a buscar el sustento en la informalidad. Todo esto, aunado a la falta de medidas efectivas por parte de los gobiernos para contrarrestar el fenómeno.