JUCHITÁN, Oaxaca.– Llegar a México fue su propósito desde que salió, hace dos años, de su país; Aleida, una madre soltera de 23 años, dijo que busca tener una mejor vida que la que tenía en Honduras.
Ella, al igual que muchos migrantes que abandonan sus lugares de origen, que llegó a México huyendo de la pobreza y ahora busca regularizar su estancia en este país para comenzar a trabajar y poder tener un mejor futuro.
Hace año y medio llegó al albergue “Hermanos en el camino”, de Ciudad Ixtepec.
Llegó con una niña en brazos; desde ese entonces se ha dedicado a trabajar lavando ajeno y aseando casas para ganarse el sustento y así mantener a su hija de 3 años.
“Pues era mi sueño venir aquí a México y poder tener las oportunidades que en mi país no las tengo. Mis planes pues es legalizarme aquí, pues depende cómo me vaya… Que si no me siento bien acá puedo regresar al país otra vez, pero como le digo, uno busca oportunidades pues en la vida”.
Ella salió a principios del 2023 de su país natal, viajó miles de kilómetros durante varios meses, trabajando como ayunante de cocina y realizando otras labores, con el dinero que ganaba viajó por Guatemala y se internó a México.
Cruzó la región del Istmo de Tehuantepec, incluso llegó a Monterrey, Nuevo León, donde estuvo varios meses, donde pensó instalarse y hacer su vida; sin embargo, fue detenida y deportada por las autoridades de Migración.
Hoy nuevamente se encuentra en México, trabajando en el albergue de migrantes de Ciudad Ixtepec y sus planes es volver a viajar al norte del país, para intentar establecerse en aquella ciudad regiomontana, a pesar de que extraña estar con su familia. “Quiero quedarme en México”.