JUCHITÁN, Oaxaca.- Plantearse reconstruir o hacer reparaciones a una casa luego del sismo, resulta en esta ciudad altamente costoso.
Solamente pagar los jornales de un peón y un albañil rebasa en más del doble el sueldo de un empleado o maestro.
Ante la fuerte demanda, los trabajadores de la construcción han subido su paga hasta en 50 por ciento.
Juan Carlos Sánchez, integrante de la Asamblea Popular del Pueblo Juchiteco, denunció que muchos albañiles y peones se quieren aprovechar de la situación desastrosa en que se encuentran muchas casas y que la ciudadanía recibirá apoyo financiero del gobierno, por lo que buscan cobrar de más.
La mano de obra aumenta su costo. Un peón que cobraba antes del sismo 200 pesos, ahora ha subido su jornal de 250 a 300 pesos.
Los albañiles que cobraban 300 por día, ahora con la alta demanda algunos llegan a exigir hasta 500.
Estas personas, en lugar de contribuir a la reconstrucción de su comunidad, buscan sacar provecho de la tragedia, dijo el también encargado de la radio comunitaria Totopo ubicada en el corazón de la Séptima Sección de esta ciudad.
"Con esas actitudes será muy difícil que las familias muy pobres pueden levantar sus casas”, agregó.
Ante esta situación, dijo que están convocando a los voluntarios de todo el país y del extranjero para que, así como llegaron para ayudar a rescatar a personas atrapadas en los escombros, ahora acudan a apoyar la reconstrucción de viviendas de las familias más pobres.
El apoyo del voluntariado sería bajo el compromiso de brindarle hospedaje y alimentación en una especie de guendalizaa (ayuda mutua).
Existe en el país y en otras naciones la voluntad de ayudar en la reconstrucción, manifestó.
A los trabajadores de la construcción los convocó a integrarse en esta práctica ancestral de ayuda mutua en respaldo de sus paisanos, cobrando lo justo, porque “vienen tiempos muy difíciles”.