SALINA CRUZ, Oaxaca.- El incesante ruido de los mazos sobre el techo confirmó lo inevitable: la demolición del mercado Ignacio Zaragoza. El viejo achacoso, que durante casi 50 años se mantuvo de pie en el corazón de Salina Cruz, inició ayer su partida.
Emerge la nostalgia
Durante largas décadas se consideró la remodelación, las mismas décadas de resistencia por parte de locatarios y autoridades; nadie pudo contra él, ni las disputas internas ni los vaivenes políticos, a lo que no pudo resistirse fue al sismo del 7 de septiembre, el cual dañó severamente las de por sí endebles columnas.
Aquel 8 de septiembre, horas después del terremoto, se definió que no era útil y había que derrumbarlo. Este jueves, pese a la reticencia de algunos comerciantes, el proceso comenzó.
Los vecinos miraban asombrados los trabajos. No hubo quien no se detuviera a observar. Comerciantes dejaron aflorar la nostalgia. Las golondrinas entonadas por una banda eternizaron el momento, más de uno aguntó el nudo en la garganta, los más viejos no pudieron evitar las lágrimas. Los aplausos rindieron homenaje a quien durante medio siglo ha sido el principal centro de abasto de Salina Cruz.
Los expendedores no pudieron ocultar su consternación.
Los trabajos
Los trabajos de demolición debían iniciar hace varios días; sin embargo, comerciantes y locatarios se mostraron renuentes a los avisos que la autoridad municipal emitió. No fue sino hasta este jueves que, ante la llegada de trabajadores y maquinaria, se apresuraron a retirar lo último de mercancía con que contaban, así como casetas y locales semifijos.
Comerciantes, vecinos y conocidos estuvieron auxiliando en un principio a los propietarios de esas casetas o negociaciones improvisadas y empotradas sobre la avenida 5 de Mayo, en tanto resuelven la situación jurídica, toda vez que hasta el último momento esperaron para retirar sus instalaciones.
Tres semanas
Jaime Sierra Pacheco, director de Obras del municipio de Salina Cruz, estima que los trabajos de demolición y reriro del escombro concluirán en unos 20 días aproximadamente.
El servidor público municipal explicó que la demolición comprende por lo pronto dos naves ubicadas al interior, en tanto el espacio total demolido comprenderá hasta la altura de las inmediaciones del lugar conocido como la Lagunilla.
Los achaques
Desde varios años el mercado público presentaba diversas carencias: drenaje, lavaderos, agua potable, eficiente sistema de recolección de basura y deficiente sistema eléctrico.
En un evento público realizado a inicios del mes de octubre, el Gobernador Alejandro Murat indicó que es Petróleos Mexicanos (Pemex) quien asumió los trabajos en el mercado de Salina Cruz. Pemex, explicó el mandatario oaxaqueño, se encargará del proyecto ejecutivo junto con locatarios, pero en los trabajos de reconstrucción también participarán los gobiernos estatal y municipal.