OAXACA DE JUÁREZ, Oaxaca.- Juchitán de Zaragoza se hizo presente durante el primer Lunes del Cerro, pero no fue acompañado de música y alegría, de la Pachanga Juchiteca o el Son Calenda, sino en forma de protesta porque a casi dos años de los terremotos que devastaron el Istmo de Tehuantepec, hay familias que aún no han sido indemnizadas.
Laura Castillejos, integrante del Frente por la Dignidad y el Respeto a la Vivienda, señaló que las 5 mil 500 personas que fueron contabilizadas en el segundo censo tras los sismos, hasta el momento no han recibido ni tarjetas, ni dinero para la reconstrucción de sus viviendas.
“Ellos viven en la intemperie, están pasando frío, calor, todas las inclemencias del tiempo y no pueden seguir así, es por eso que exigimos al gobernador y a las autoridades competentes que nos volteen a ver”, dijo.
Las manifestantes desplegaron pancartas donde se leía “Juchitán presente en la Guelaguetza 2019”, “Exigimos solución inmediata para la reconstrucción de nuestra casa”, “Solución a nuestras demandas”, “Respeto a nuestra necesidad”.
Laura Castillejos manifestó que sólo del Frente que ella representa hay 350 mujeres afiliadas, de las cuales se conformó una comisión de 50 que fueron quienes viajaron a la ciudad para manifestarse, el resto se ha movilizado en distintas oficinas de gobierno establecidas en Juchitán.
Señaló que fue hace un año y medio en que recibieron su folio como damnificadas. La promesa es que a los seis meses recibirían sus tarjetas, pero lo anterior no ha ocurrido. “Hasta la fecha no tenemos nada, sólo han sido promesas falsas”, dijo.
Acusaron a la autoridad municipal de Juchitán de haber politizado la entrega de recursos para la reconstrucción y haber privilegiado a quienes pertenecen al Movimiento Regeneración Nacional (Morena).
A través de la manifestación, las mujeres lograron una mesa de atención en la Comisión Estatal de la Vivienda en Oaxaca (CEVI).
El sismo de septiembre de 2017 tuvo una magnitud de 8.2 grados Richter y se produjo poco antes de la medianoche. Nadie sufrió tanto como Juchitán: más de 36 fallecidos y una de cada tres casas en esta población de 75.000 personas fue declarada inhabitable.
Las mujeres que acudieron a protestar en la capital del estado continúan viviendo en casas improvisadas y hasta el momento no hay una solución a sus demandas, señalaron.