JUCHITÁN, Oaxaca.- En estos días de confinamiento, el internet se ha convertido para muchos, en una herramienta para hacer este momento lo más llevadero posible; y para los estudiantes es imprescindible para estar recibiendo sus clases “online” desde sus hogares y poder cumplir con las actividades escolares.
A un mes de iniciar el histórico ciclo escolar 2020 - 2021 con clases a distancia, padres de familia continúan manifestando su inconformidad con el nuevo método de educación virtual, pues tiende a ser aburrido y dificulta la comprensión de los menores; además del excesivo gasto por el servicio de internet.
“Compro 100 pesos de saldo cada tres días para que mis tres hijos puedan tener sus clases y recibir los trabajos por el WhatsApp; a veces se les acaba antes, pero ya no puedo hacer más”, señaló la señora Araceli, empleada de una carnicería.
Con una hija en nivel secundaria y dos en primaria, dijo que en este primer mes que llevan recibiendo clases “en línea”, ya se gastó más de 900 pesos, tan solo en el internet; más los otros gastos que ha hecho en los útiles escolares e imprimir los trabajos y las tareas.
“Se van turnando con el teléfono, ellos ya saben que les toca una hora cada uno y así van copiando sus tareas y otra vez a enviarlas por mensajes”.
Cheli, como suelen llamarle, dijo estar preocupada por todos los gastos que está haciendo, ya que su sueldo a veces no le alcanza para cubrir todas las necesidades de sus hijos.
“La semana pasada se quedó sin saldo (el teléfono) y mi hija estaba conectada recibiendo sus clases; eso molestó mucho a la maestra y le dijo que no se vuelva a repetir o no la va a tomar en cuenta”.
En el inicio de las clases, su hija mayor no fue incluida en el grupo del WhatsApp que organizó su profesor, el asesor; fue hasta después de una semana, cuando se enteró y pidió que la incluyeran; “ese día le llegaron muchas tareas y hasta ahorita no ha podido ponerse al corriente de los otros alumnos”.
Como ella, cientos de padres de familia se están viendo muy ‘apretados’ con los gastos en la educación de sus hijos y resignados esperan que el problema de la pandemia termine pronto, para que vayan a la escuela, pues consideran que así sale menos caro.
“Hay papás que trabajan desde las 7 de la mañana y no tienen tiempo, como yo; nosotros ahora nos convertimos en sus maestros, aparte del trabajo y no podemos partirnos en tantas mitades”, finalizó.