SAN DIONISIO DEL MAR, Oaxaca.- La Asamblea de Pueblos de San Dionisio del Mar en Defensa del Territorio, informó que este lunes la presidenta municipal con licencia, Teresita de Jesús Luis Ojeda, “prepara su apertura de campaña” lo que -según ellos- pone en riesgo la tregua electoral con el Instituto Nacional Electoral (INE).
Y es que el pasado 13 de noviembre, los integrantes de la Asamblea retuvieron y metieron a la cárcel a tres empleados del INE que realizaban trabajos para ubicar las mesas directivas de casilla y los funcionarios de casilla que recibirían los votos de la elección extraordinaria de diciembre.
Los integrantes de la autonombrada Asamblea del Pueblo de San Dionisio se oponen terminantemente a la celebración de elecciones extraordinarias para elegir a presidente municipal.
En las negociaciones para liberar a los retenidos se acordó que no se realizaría ningún trabajo para agilizar el proceso para la elección extraordinaria.
Alto riesgo de violencia
Para complicar más el ambiente de tensión en el municipio mareño, la Asamblea asegura que la candidata del PRI y presidenta con licencia planea arrancar campaña este lunes en la agencia Huamúchil y que para hacer frente a alguna acción violenta de la Asamblea ha contratado a sujetos armados.
Una situación de violencia podría repetirse entre los priístas y antieólicos, como la que sucedió el 29 de marzo durante las festividades religiosas de Semana Santa, cuando ocurrió un enfrentamiento y resultaron varios baleados de la Asamblea.
Este grupo que se ha opuesto a todo proyecto de infraestructura con el argumento de que es una forma de favorecer la entrada de empresas eólicas, sigue pidiendo castigo a los culpables materiales de “estos hechos de sangre”, y acusa como autora intelectual a Teresita de Jesús Luis Ojeda.
Éste es el principal argumento de la Asamblea para oponerse a la elección extraordinaria y también esgrime el peligro de “derramamiento de sangre”.
Reparten culpas por adelantado
Responsabilizan de antemano de cualquier acto de violencia al Gobierno del Estado y a la candidata Teresita de Jesús, a quien le niegan sus derechos políticos para reelegirse.
La Asamblea en contubernio con las demás fuerzas políticas, en una maniobra impulsaron a ésta que fue la primera mujer con una candidatura única, pero después se distanciaron de ella por no respetar los acuerdos realizados a espaldas de la población.