LAGUNAS, El Barrio de la Soledad, Oaxaca.- El cumplimiento de un mandato judicial originó ayer una batalla campal en las instalaciones de la planta cementera de La Cruz Azul, entre grupos opositores que disputan el control de la segunda cooperativa más importante de América Latina. Varios trabajadores heridos e integrantes de un supuesto equipo de seguridad interna retenidos, así como un atropellado, es el saldo de la trifulca.
El choque
Desde muy temprana hora, justo antes del cambio de turno a las 07:00, en un acto sorpresivo, policías estatales tomaron la planta productora de cemento para dar paso a lo mandatado por el Juez Octavo de Distrito de la Ciudad de México, para que la directiva encabezada por José Antonio Marín y Víctor Manuel Velázquez tomara el control de la cementera. Tal como ocurrió a mediados de agosto, con las oficinas corporativas ubicadas en GranSur en la capital del país.
La presencia policiaca y de supuestos grupos de choque contratados por el grupo al que denominan “disidente” y que encabezan Marín y Velázquez generó tensión, pues la acción impidió que cientos de trabajadores -tanto socios cooperativistas como de las compañías que prestan sus servicios a la cementera- se quedaran sin poder ingresar a su lugar de trabajo. Mientras, al interior se realizaba la diligencia judicial.
“La orden viene de México y está fuerte”, comentaron algunos trabajadores mientras permanecían en el estacionamiento de la cementera en espera de que les indicaran qué hacer. Mientras, otro tanto de trabajadores aseguraban que la acción era ilegal y calificaron como "desalmados" a Marín y Velázquez.
La tensión entre ambos grupos creció hasta estallar la violencia que derivó en varios trabajadores golpeados, un atropellado y en la retención de los integrantes de un aparente grupo de seguridad que acompañaba a quienes participaron en la realización de la diligencia.
Ambos grupos emitieron comunicados en los que se responsabilizaron mutuamente de los actos violentos registrados tanto en el acceso de la planta como al interior de la misma. A través de cuentas anónimas y de personajes afines a uno y otro grupo, circularon en las redes sociales versiones sobre lo ocurrido.
Vía Twitter, NOTICIAS buscó la versión de la Secretaría de Seguridad Pública de Oaxaca, cuyos elementos encabezaron el operativo, sin obtener respuesta.
Pasadas las 08:30 horas, los trabajadores que permanecían a las afueras de la planta cementera lograron ingresar a las instalaciones y la policía estatal recuperó a cuatro de los retenidos que fueron maniatados por los trabajadores. Dos más fueron enviados al hospital para la revisión de sus lesiones.
En el interior de la cementera escucharon un mensaje de Pablo Reséndiz García, quien de acuerdo con la parte disidente, habría sido destituido del cargo como gerente general de la planta, se informó en un comunicado. Hecho que fue negado por la contraparte, quien -de igual forma y a través de un comunicado- informó que el control de la planta cementera seguía en manos de sus trabajadores.
El contexto
Desde hace varios meses, la cementera fundada por el inglés Henry Gibbon a finales del siglo 19, enfrenta el que se considera es el más grave conflicto interno derivado de los señalamientos hacia Guillermo Álvarez Cuevas, ex director general de la cooperativa, por delincuencia organizada y enriquecimiento ilícito. Sobre el exdirectivo ya pesan órdenes de aprehensión y se le considera hoy prófugo de la justicia.
José Antonio Marín y Víctor Manuel Velázquez han encabezado un movimiento que desde su consideración busca transparentar la administración de la cooperativa y de todas sus empresas filiales. Las demandas interpuestas por quienes el gremio de cooperativistas identifica como disidentes, forzaron la renuncia de Guillermo Álvarez Cuevas, quien por más de 30 años ostentó la dirección general de la cementera La Cruz Azul.
En agosto pasado se destapó una presunta red de corrupción que operaba al interior de la empresa cementera y que era liderada justamente por “Billy” Álvarez, a quien se le achaca la creación de empresas “fachada” por medio de las cuales habría desviado millonarios recursos pertenecientes a La Cruz Azul.
Al respecto, la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda, ordenó congelar las cuentas del exdirectivo.



