SARABIA, SAN JUAN GUICHICOVI, Oax.- Afectaciones al sector empresarial y comercial, molestia ciudadana generalizada y miles de automovilistas varados -particulares y de carga- son las consecuencias del bloqueo que este jueves cumplió cuatro días sobre la carretera transístmica, en el crucero que conduce a esta agencia municipal.
En Matías Romero, la actividad comercial ha decaído un 70 por ciento, aseguró ayer José Manuel Fernández Méndez, presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) de la ciudad ferrocarrilera.
En una entrevista concedida al reportero Carlos Sánchez Llanes, el líder empresarial destacó que la situación ya se salió de control, toda vez que miles de unidades de carga permanecen varadas a ambos lados de la carretera.
El bloqueo fue instalado a las 08:00 horas del pasado lunes por pobladores de al menos ocho localidades ubicadas en la zona humeda que reclaman a Petróleos Mexicanos (Pemex) el pago de una indemnización por las afectaciones provocadas a terrenos de cultivo y arroyos, por los derrames de hidrocarburos que son frecuentes en esa microrregión.
Pemex, aseguran los manifestantes, se ha negado a cubrir el pago desde el año 2015.
Sobre la carretera transístmica circulan alrededor de 625 vehículos por hora; un porcentaje considerable de éstos es de carga dada la vocación productiva de esta región y su conectividad con el puerto de Coatzacolcos, Veracruz.
Cabe recordar tan solo los casos del propio Pemex que por esa vía traslada productos que se refinan en Salina Cruz a diversos destinos, y el caso de la cementera Cruz Azul, dos de las industrias más importantes asentadas en esta región.
Además, el estado de Veracruz es la puerta de entrada al Istmo de infinidad de productos.
Ayer, traileros varados intentaron entrar en razón a los manifestantes para poder cruzar el bloqueo, ya que el permanecer varados les genera pérdidas. Sin embargo, no hubo forma de convencer a los manifestantes.
Usuarios de redes sociales reportaron ayer la falta de combustible en la estación de servicio ubicada en la agencia municipal de Palomares, perteneciente a Matías Romero.