SALINA CRUZ, Oaxaca.- Si en algún proyecto deben fijar su atención los candidatos a la presidencia municipal, es en el establecimiento de un rastro que le dé a los usuarios certeza sobre la calidad de los productos cárnicos que consumen.
Es la óptica del abogado Fidel Reyna Carrasco, quien considera que la falta de un centro de matanza incide directamente en la salud de los consumidores.
En su consideración, el establecimiento de un espacio adecuado para el sacrificio de reses y puercos, sobre todo, es un pendiente urgente de atender en este municipio.
Indicó que la falta de coordinación y de supervisión para la matanza y comercialización de productos cárnicos entre el sector salud y el gobierno municipal, ha dejado a la población porteña sin un rastro municipal y a merced de enfermedades que estas especies pueden transmitir.
Reiteró que han sido varias las administraciones municipales que han soslayado este proyecto y han dejado al garete la comercialización de productos en los diferentes mercados.
No solo se trata de la actual administración municipal, sino que viene desde las pasadas administraciones, y es que desconocen este punto importante en el tema de salud, por ello es importante que los aspirantes a la presidencia municipal se rodeen de gente que conozca de éste y otros temas que son urgentes para la población del puerto, señaló.
El riesgo
Por su parte, el médico Jorge Elías de la Cruz Castillo reconoció que no ha habido mayores avances en este tema, luego de que se redujeran las facultades y atribuciones de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) para dejar de atender la supervisión de la matanza de animales.
Detalló que existen múltiples enfermedades que pueden ser trasmitidos al ser humano cuando no se cumplen con las condiciones de procesamiento y de ingesta de carnes como la de res, puerco, pollo y hasta de vegetales, porque al no haber un rastro municipal los comerciantes sacrifican estas especies por lo general en su domicilio.
El único rastro que opera actualmente es el de Juchitán y algunos comerciantes se coordinan con el personal de ese recinto, pero la gran mayoría realiza el sacrificio en sus hogares, sin tomar en cuenta ni cumplir con las medidas pertinentes de higiene y salud.
Algunas de las enfermedades que se pueden transmitir por consumir animales enfermos destacan: cisticercosis, salmonella, ecolli y hepatitis A, entre otras más.
El galeno explicó que los alimentos que consumimos deben tener un control sanitario y de supervisión.
Desde hace varios años han dejado las autoridades sanitarias y del gobierno municipal de realizar estas actividades, por lo que se desconoce el origen de la carne que se consume en Salina Cruz.