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Tehuanos visitan a sus difuntos durante la Cuaresma

Foto(s): Cortesía
Ángel Mendoza

TEHUANTEPEC, Oaxaca.- En vísperas de la Semana Santa, fieles católicos acostumbran visitar los panteones para llevar flores al ser querido que se adelantó en el camino. Así, el Quinto Viernes de Cuaresma, recién celebrado, es toda una romería en los camposantos de este municipio.

La costumbre de la iglesia romana dicta que el Quinto Viernes de Cuaresma está dedicado a recordar los dolores de la virgen frente a la inminente muerte de su hijo, y los feligreses se suman a la preservación de esta tradición colocando un altar de Dolores.

El Viernes de Dolores en los panteones es de fiesta, pero también de nostalgia. Es un encuentro entre el presente y el pasado. 

Día y noche, los dolientes conviven con el ser querido al pie de su sepulcro. Le lloran, cantan, comparte el pan y la sal, hablan con ellos como si estuvieran con ellos, pues para los dolientes el recuerdo seguirá presente mientras están vivos. 

El panteón de Dolores es uno de los más visitados. En el último día de la Cuaresma en Tehuantepec, los feligreses se alistan para conmemorar la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.

La visita a los panteones es una tradición con mezcla de la cultura prehispánica y católica, la cual los pobladores conservan hasta nuestros días, expresa el historiador Mari Mecott. 

Sostiene que durante la celebración se encuentran sentimientos perdidos, como el dolor por la partida de un ser querido, unido al colorido de la fiesta y la diversión, Tehuantepec como el resto de los municipios del Istmo son únicos.

Es en estas fechas cuando hay más visitas a la región, pues familiares de otros estados del país aprovechan los días de descanso por el periodo vacacional para visitar a sus seres queridos.

En su estancia aprovechan para convivir y recordar tiempos añejos de cuando vivían todavía, expresó.