Tehuantepec, Oaxaca - Santo Domingo de Guzmán, fundador de la Orden de Predicadores “Los Dominicos” es dentro, de la iglesia Católica-Romana, un personaje importante reconocido por su devoción a la Biblia y por su interés en la predicación y en la promoción de la verdad del Evangelio.
El 4 de agosto es la fiesta del pueblo, conocida no solo en Tehuantepec sino en todos los municipios del Istmo donde dejó constancia de su llegada.
Domingo de Guzmán, nació en Caleruega, reino de Castillas el 8 de agosto de 1170 - Bolonia, Sacro Imperio Romano Germánico, y murió el 6 de agosto de 1221. Sus enseñanzas estuvieron ligadas a las Sagradas Escrituras, especialmente al Evangelio del apóstol Mateo y de las cartas paulinas, las cuales estudiaba y meditaba.
Santo Domingo dedicó gran parte de su vida al estudio de la Biblia, para él, la vida cristiana y la predicación eran importantes. Los seguidores del fraile dominico se destacaron por su profundo conocimiento de las Escrituras
Santo Domingo dedicó gran parte de su vida al estudio de la Biblia, considerándola esencial para la vida cristiana y la predicación. Él y sus seguidores (los dominicos), se destacaron por su profundo conocimiento de las Escrituras y por su celo por anunciarlas al mundo.
Desde hace más de cuatro siglos, en memoria de los dominicos y del trabajo evangelizador realizado en la región del Istmo, entre los templos más antiguos se encuentra el de Santo Domingo de Guzmán, construido por manos indígenas y fundado en el siglo XV por la Orden Dominica.
La mayordoma de esta festividad, la presidenta municipal de Tehuantepec, presentó en días pasados el programa de la festividad. Las actividades inician el 31 de julio con el tradicional Dxibeu y terminarán el 6 de agosto con la lavada de ollas.