JUCHITÁN, Oaxaca.- Cientos de familias juchitecas se dieron cita en el panteón “Domingo de Ramos” en Juchitán de Zaragoza para adornar con flores y veladoras las sepulturas de sus difuntos, y celebrar el inicio de la Semana Santa.
Mariana López Sánchez y sus hermanas madrugaron para llegar muy temprano al panteón para comenzar con los preparativos y seguir manteniendo esta tradición que, como muchas familias zapotecas, heredaron de sus padres.
“Desde las tres y media de la mañana, para arreglar ahora si poner listo la sepultura de mi mamá y de mis abuelos; acá estaremos todo el día, reunidos todos”, señaló Mariana López Sánchez.
Afuera, la venta de flores, veladoras y cruces de madera continuó todo el día. La gente iba y venía; mientras el camposanto lució como un enorme jardín lleno de flores de colores que simbolizan el recuerdo y amor hacia los que ya no están presentes.
Durante su permanencia en el cementerio, las familias disfrutaron de alimentos como el tradicional tamal de iguana y las garnachas, dulces típicos, bebidas, música, y largas pláticas.
“Como es costumbre, los juchitecos hoy venimos a celebrar con nuestros seres queridos este Domingo de Ramos, a poder reencontrarnos con los que ya se nos adelantaron”, señaló en entrevista, Alfredo Santiago Rasgado.
Por su parte, Nereida Charis Sánchez, indicó que desde muy tempranas horas llegó con sus familiares, mis tías que vienen a dejar flores.
“Cada nieto, nietas, hijas o sobrinos que conocieron al difunto vienen a dejarle un ramo de flores y a platicar con ellos un rato…”.
“Es una bonita la tradición ya que retomamos las costumbres de aquí del Istmo de Tehuantepec”, aseguró Yanira del Carmen López, juchiteca avecindada en Salina Cruz.
La tradición de llevar flores al cementerio los fines de semana, parece remontarse a tiempos muy antiguos, pero el Domingo de Ramos, este lugar, que guarda el dolor de muchas personas, se convierte en un jardín en el que las flores y el incienso llenan de color y olor a los sepulcros.