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Titular del Insabi toma medidas ante incremento de COVID-19 en el Istmo

Foto(s): Cortesía
Redacción

El director general del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), Juan Antonio Ferrer Aguilar, anunció ayer que el Hospital de Especialidades de Juchitán incrementará, de 25 a 42 camas, la capacidad de atención a pacientes COVID-19.


La visita del funcionario federal a Oaxaca ocurrió en el primer día del semáforo naranja para Oaxaca e incluyó un recorrido al Hospital de la Mujer y el Niño Oaxaqueño, ubicado en San Bartolo Coyotepec, en el que participó la senadora con licencia Susana Harp, enlace del Gobierno Federal con Oaxaca durante esta contingencia, y del titular de los Servicios de Salud, Donato Casas Escamilla.


Posterior a una reunión, el gobernador Alejandro Murat compartió un video en su cuenta de twitter, en el que Antonio Ferrer explica que su visita permitió evaluar la atención que se brinda en ese nosocomio que desde el 10 de mayo recibió a su primer paciente crítico de COVID-19 y ayer reportaba 27.1 por ciento de ocupación en sus 48 camas.


Anunció también que se incorporan 450 médicos para atender la contingencia y externó su preocupación por el incremento de contagios en el Istmo de Tehuantepec, específicamente en Juchitán de Zaragoza, donde la pandemia “va a la alza”.


Esperan repunte


En las últimas semanas el Istmo de Tehuantepec experimenta un incremento súbito en el número de contagios. Tan sólo del domingo 28 de junio al domingo 5 de julio pasó de 332 nuevos casos a 368 y de 54 a 63 defunciones.


Además, el Hospital General Macedonio Benítez Fuentes se mantuvo cerrado durante cinco días para permitir labores de desinfección, luego de un brote de COVID-19 entre 14 trabajadores que atendieron a un paciente originario del municipio de Santa María Xadani.


El pasado martes 29 de junio, los trabajadores del Hospital General Macedonio Benítez Fuentes definieron cerrarlo del miércoles al domingo, pero la delegada sindical, Yolanda Sánchez Ulloa, explicó que se logró desocupar hasta el sábado por la tarde y será reabierto hasta mañana. 


“De cuatro pacientes COVID-19 que estaban hasta el viernes, dos fueron dados de alta y dos aceptados en el Hospital de Especialidades de Juchitán. El sábado aún quedaban dos pacientes recién nacidos en el área de Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales, por eso la desinfección empezó el sábado por la tarde, casi noche”, explicó en entrevista.


Con relación al anuncio hecho por Antonio Ferrer, consideró que “es buena esa información, pero tiene que ser real, porque ese Hospital de Especialidades se anunció con 25 camas para pacientes COVID en estado crítico, pero sólo cinco cuenta con cinco ventiladores”, cuando en la región se espera un repunte importante para lo que resta de julio. 


 


“El área reconvertida del Hospital Benítez Fuentes sólo tiene capacidad para 3 pacientes adultos que requieran ventilación mecánica y uno pediátrico”.


Yolanda Sánchez Ulloa, Delegada sindical.




 


En una semana


  • 368 nuevos casos

  • 63 defunciones más

 


Brote en personal


  • 14 trabajadores