JUCHITÁN, OAX.- En las culturas indígenas de antaño y en la actualidad, las ventosas se emplean para extraer el mal del interior del cuerpo. En la mayoría de las veces este mal es “aire” o golpe de aire.
Durante los actuales juegos olímpicos de Río 2016, varios atletas han mostrado sus dorsos con marcas de rojas. Se trata de terapias de ventosas que utilizan para favorecer la circulación sanguínea.
En Juchitán, actualmente son pocas las personas que aún continúan con esta técnica de aplicación de ventosas para la cura de males, actividad que pareciera estar a punto de desaparecer.
Don Manuel Ramírez Castillejos, es una de estas personas que después de 30 años, continúa con esta práctica, que según él, tuvo su origen después de que Dios le diera esta gracia para aliviar los males de las personas.
“Tuve un sueño y ahí Dios me dio el don para sanar a la gente con las ventosas”.
Conocido como el huesero de Cheguigo, Don Manuel tiene su vivienda cerca del río Los Perros hasta donde llegan decenas de personas diariamente en busca de un remedio para sus males y ven en las ventosas la solución.
Su técnica está compuesta por la ventosa cejada y la corrida, “con la primera sacamos la sangre donde fue el golpe. La corrida es para la espalda cuando le entra uno el aire o cualquier lesión de la espalda”.
Reconoció que son pocas las personas que siguen practicando esta actividad, y señaló que solo conoce dos personas más, “pero son pocas quienes lo hacen”.
Dijo que la ventosa cejada ya no es tan común, es muy delicado pues se hacen cortes en la piel y hay nervios que pueden ser afectados, “solo hacen la ventosa corrida”.
La técnica
El material con que se elaboran los utensilios para las ventosas es variado y va desde barro, arcilla, metal, vidrio o plástico.
Para colocar una ventosa tradicional es necesario quemar una bola de algodón mojada de alcohol en el interior del recipiente, que pueden ser también vasos o tazas.
También se moja de alcohol el interior del recipiente, se seca el borde y se le prende fuego. Esta técnica además del efecto de succión, es también efectiva porque el calor ayuda a la abertura de los poros de la piel y así eliminar el mal.