JUCHITÁN, Oaxaca.- El sonado caso del fallecimiento del pequeño Edward L. en el Hospital del Valle, donde según la Fiscalía del Estado de Oaxaca, no había un área de Terapia Intensiva, puso en evidencia la falta de estos espacios en muchos de los hospitales públicos del sector Salud.
Esta situación llevó a los médicos a exigir que el Estado acondicione los hospitales para poder prestar el servicio a la población demandante y no arriesgar la vida de los pacientes.
La construcción del nuevo edificio del Hospital General Macedonio Benítez Fuentes, tras el colapso del 7 de septiembre, llevó a los médicos y trabajadores de ese centro de trabajo a solicitar información y exigir que el nuevo edificio cuente con su unidad de Terapia Intensiva.
En ese sentido, el secretario general de la Subsección 02 de la Sección 35 del SNTSS, Lorenzo Carrasco Castillo, confirmó que el nuevo edificio del Hospital General contará con área de Terapia Intensiva.
“No teníamos información; de hecho las autoridades federales se han negado a darnos información sobre los detalles de construcción de este nuevo edificio, pero confiamos que cuando quede listo, todas las áreas estén completas”.
Y es que dijo, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) -responsable de la reconstrucción- no permite que se acerque ninguna persona, “según por motivos de seguridad; pues ni al director del hospital le permiten entrar”.
Indicó que la poca información que les han dado, es que el nuevo Hospital Heneral contará con el área de terapia intensiva y otra más de Terapia Intermedia.
“Es una obra bien completa que va a contar con tres quirófanos, sala de expulsión […] como va ser de dos pisos, tendrá dos elevadores y en la parte alta estará el área de administración”.
Señaló que en el anterior edificio existió un área de Terapia Intensiva, aunque no formaba parte de la misma estructura pues este espacio se construyó después, conforme fueron avanzando las necesidades.
Finalmente aseguró que la obra presenta un avance muy importante y dijo que están confiados en que las autoridades de la Sedena, quienes están a cargo de la construcción, terminen el trabajo en la fecha establecida.
“El Ejército pretende entregarlo el mismo 7 de septiembre para que sea algo conmemorativo; esperemos que sea así”.