SAN MIGUEL TENANGO, Oaxaca.- Situado a mil 550 metros sobre el nivel del mar, con su clima frío y con todos sus vecinos infestados de COVID-19, San Miguel Tenango sobresale en el mapa de la pandemia con bandera blanca. En 16 meses de emergencia sanitaria, este pueblo cuyo nombre en lengua chontal significa "tinaja o laguna", no ha reportado un solo caso de coronavirus.
Fundado, a decir de los ancianos en 1553, Tenango con apenas 653 habitantes -de acuerdo con el Censo 2020 del Inegi- cerró sus fronteras al virus y su población ha seguido con disciplina las medidas preventivas para evitar ser contagiados. Los alienta no solo la imposición municipal, sino la falta de una clínica cercana para cuidar a los enfermos y la imposibilidad de costear los tratamientos.
Cuando el Istmo se encuentra en medio de la tercera ola de COVID-19, en Tenango no existen rastros de esta enfermedad. El único caso sospechoso, fue descartado. San Miguel Tenango está rodeado por los municipios de Santa María Jalapa del Marqués, Magdalena Tequisistlán y Santo Domingo Tehuantepec, y todos atraviesan una severa crisis por el alto número de contagios. Todos en semáforo epidemiológico rojo.
Por lo anterior, el presidente municipal, Brígido Ramírez, urgió a los habitantes a no relajar las medidas preventivas para evitar que el virus se hospede en su territorio de 378 kilómetros cuadrados, cuyas poblaciones más importantes son Loma Atravesada, San Juan de Zaragoza y Palo Grande.
La mayor parte de la población se dedica a la agricultura, cuyos productos son ofertados en los mercados locales y otro tanto es para autoconsumo. En menor medida también se da la explotación de recursos maderables.
El síndico municipal, Tranquilino Ramírez, dijo que el Cabildo ha pedido a la población resguardarse en su casa, pero cuando está afuera debe continuar con el lavado de manos con agua y jabón, utilizar cubrebocas y mantener la sana distancia. Comentó que están al pendiente de que se cumplan las medidas sanitarias y no se relajen las actividades de prevención.
Este municipio fue de los primeros en imponer medidas estrictas para evitar al COVID-19, y los pobladores han mantenido la disciplina, incluso, han recurrido a la medicina tradicional para reforzar su sistema. En Tenango se prohibió el ingreso de vendedores desde el inicio de la pandemia; además, se prohibió la visita de sus paisanos residentes en otros estados, incluso en Estados Unidos.
Debido a las medidas que el gobierno municipal asumió desde inicios de la pandemia, en abril del año pasado, no hemos tenido ningún caso de COVID-19, aunque también hemos tenido algunos ciudadanos que pretenden aflojar las medidas de prevención, reconoció la autoridad.
Les hemos hecho la invitación a que no lo hagan, dijo el síndico, por salud de todo el pueblo, pues si uno de nosotros llegara a contagiarse, la cadena de contagios se extenderá, y esto, resultará para la comunidad muy riesgoso, ya que no cuenta con una clínica con el equipo necesario para enfrentar la pandemia.
Expresó que todavía no se permiten las reuniones y celebraciones religiosas, a pesar de que Tenango es una población que vive de sus costumbres y tradiciones. Los encuentros religiosos permitidos son con un reducido número de personas y cuidando todas las medidas preventivas.
Las restricciones impuestas en los accesos a la comunidad se mantienen únicamente para las personas foráneas, mientras que los de casa, puesto que los conocemos no es tanto el problema, sino los que vienen de afuera, precisó el funcionario municipal.
EL APUNTE
Otro de los municipios que no reporta contagios de COVID-19 aún, es Asunción Tlacolulita; geográficamente no pertenece a la región del Istmo oaxaqueño, pero es atendido por razones administrativas por la Jurisdicción Sanitaria 02 Istmo.