SALINA CRUZ, Oaxaca.- La noche del pasado martes, dos noticias sacudieron más que el sismo registrado horas antes a la sociedad de Salina Cruz; primero, la muerte del reconocido notario Jorge Winckler Yessín y un par de horas después, el fallecimiento de Anselmo López Villalobos, el líder oaxaqueño de la industria pesquera que a nivel nacional defendió los intereses de este sector.
La historia contemporánea de Salina Cruz no podría entenderse sin la presencia de ambos personajes. Figuras de la política local y reconocidos por un amplio sector del pueblo salinacrucense.
El sector pesquero de Salina Cruz tuvo una época de gran esplendor, cuando la captura de camarón permitió hacer de la vida de cientos de pescadores de altamar un cúmulo de vivencias dignas de contar por las importantes partidas de recursos económicos que las cooperativas hacían llegar a sus socios; precisamente durante ese periodo de mayor “boom” le correspondió representarlo a López Villalobos.
La vida de Salina Cruz tiene diversos momentos, y este fue uno de los más florecientes, la flota camaronera llegó a aglutinar más de 200 embarcaciones, dicen algunos de los más viejos pescadores.
Anselmo López Villalobos, que falleció víctima de complicaciones por COVID-19, fundó la Alianza de Productores y Organizaciones de la Industria Pesquera del Estado de Oaxaca y era el presidente de la Alianza Pesquera y Acuícola de Guerrero, Oaxaca y Chiapas.
Dedicó su vida a luchar por mejorar las condiciones del sector pesquero, pugnó por el manejo diferenciado de la veda de camarón, ideó proyectos de mejora para la producción acuícola y defendió el potencial de Oaxaca en la producción pesquera.
Siempre en medio de la polémica, documentó y denunció las afectaciones causadas por las maniobras de Petróleos Mexicanos (Pemex) en las costas de Oaxaca. Tras incursionar en la política, ocupó un escaño en el Cabildo porteño.
Recientemente y justo en medio de la pandemia por coronavirus, ofreció a los gobiernos federal y estatal la puesta en marcha de un programa alimentario para dotar a los sectores más vulnerables de la entidad el producto de la pesca de forma gratuita, pero no obtuvo respuesta por parte de ambos órdenes de gobierno. Siempre creyó que la actividad pesquera era fundamental para la soberanía alimentaria de México.
A la par, Jorge Winckler Yessin hizo de su notaría pública toda una era de protocolos que permitieron a diferentes sectores sociales la realización de diferentes trámites, donar y dar fe pública por toda clase de actos que se dieron en el seno de las familias porteñas y a quien todos refieren conocer por una u otra cosa.