SALINA CRUZ, Oaxaca.- Hasta este martes, Salina Cruz registraba 35 defunciones por COVID-19 tan solo en el mes de junio, de acuerdo con información revelada por la dirección de Panteones de la administración municipal. La cifra se desprende únicamente de los servicios de inhumación que ha registrado la instancia; quedan fuera de este conteo las cremaciones realizadas.
La estadística es más alta que en junio del 2020, cuando la región vivió la primera ola de la pandemia y ésta arrasó en Salina Cruz. En todo el mes de junio del año pasado, el puerto oaxaqueño reportó 27 inhumaciones y para el presente 2021, la cifra quedó rebasada por ocho decesos, por lo que el panorama resulta preocupante para la comunidad porteña.
"Tenemos miedo"
El jueves, durante una conferencia de prensa realizada en la explanada del panteón municipal, Narciso Pinzón, director del área de Panteones del Ayuntamiento local, hizo un llamado a la población salinacrucense para tomar consciencia sobre la gravedad de la situación que atraviesa el municipio, tras el acelerado repunte de contagios de COVID-19.
El funcionario municipal admitió sentir miedo cada vez que él y sus compañeros son requeridos para los trámites de una inhumación, y más cuando se trata de un paciente que perdió la vida por causas del coronavirus, por la exposición a la que son sometidos al entrar en contacto no solo con el ataúd sino con la familia de la persona fallecida.
“Acatemos las recomendaciones, este mes ha sido el más fuerte, hemos tenido ya más de 35 defunciones… nos da miedo al estar acá”, indicó Pinzón.
Desde la semana pasada, la autoridad municipal cerró por completo el camposanto y restringió a 10, el número de personas que podían ingresar para acompañar los cortejos fúnebres. El martes, el edil Juan Carlos Atecas Altamirano recalcó que no se otorgarán permisos especiales para acompañar sepelios al interior del cementerio.
Sepulturero, con síntomas
Además, Atecas Altamirano reveló que uno de los trabajadores libres, de los llamados sepultureros, tuvo que ser aislado al presentar síntomas de la enfermedad que ha cobrado la vida de 212 salinacrucenses. Lo cual, dijo, resulta preocupante porque el personal se reduce y podría presentarse el hecho de que no contaran con elementos para realizar los servicios funerarios.
Cabe recordar que el municipio no ofrece el servicio y su dirección de Panteones solo atiende trámites. Todo lo referente a la construcción y depósito en la última morada es responsabilidad de los deudos, que son quienes contratan los servicios de los trabajadores libres. Por ahora, solo dos personas brindan este servicio, el cual tiene un costo de entre 7 y 9 mil pesos.
De por sí, el panteón municipal de Salina Cruz, ubicado en la colonia San Juan, presenta saturación desde hace varios años, lo que complica todavía más la realización de las inhumaciones.