CIUDAD IXTEPEC, Oaxaca.- En el mes de noviembre, el Comité Nacional de Seguridad en Salud integrado por la Secretaría de Salud, IMSS, ISSSTE, servicios de salud de la Sedena, Marina y Pemex, emitió una declaratoria de emergencia sanitaria por obesidad y diabetes, debido al creciente número de muertes en todo el país; sin embargo, en la región aún no existen acciones concretas al respecto.
De acuerdo con las cifras a nivel nacional, en las últimas cinco décadas, entre 1980 y 2015, 268 mil 275 mexicanos murieron por diabetes. En 1980, el número de defunciones por diabetes fue de 14 mil 626 y para el año 2000 subió a 46 mil 525, mientras que en 2010 alcanzó a 82 mil 901 personas, pero el detonante para emitir la emergencia sanitaria fue la cifra de pacientes que murieron entre 2014 y 2015, más de 98 mil.
Actualmente, la diabetes y la obesidad son la primera causa de muerte en Oaxaca, a nivel estatal el Istmo encabeza la lista.
¡Aguas con lo que comes!
La profesora investigadora de la Universidad del Istmo (Unistmo), Laura Jazmín Parra Velasco, explicó que debido a la ingesta de alimentos procesados y/o alterados, los casos de desnutrición y obesidad aumentan año con año, “muchas veces creemos que lo que comemos viene del campo, pero no es así, viene de una industria”, subrayó.
De acuerdo a la última Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANU), dijo que las principales causas de muerte se deben al hecho de la mala alimentación, como los casos de diabetes, cáncer y enfermedades de corazón.
En ese sentido, dijo que el problema de sobrepeso cuesta 82 mil millones de pesos al año aproximadamente, lo cual representa el 87 por ciento del presupuesto destinado a la salud a nivel nacional.
La investigadora subrayó que además de los malos hábitos de alimentación y vida sedentaria, realmente no concomemos el origen de nuestros alimentos, por lo que recalcó la importancia de consumir alimentos producidos en la región “consumo de proximidad”, de manera que tengamos la certeza que se trata de alimentos más frescos y naturales.
Parra Velasco, advirtió sobre la idea de muchas personas que dicen “si está barato no me importa”, ya que realmente a largo plazo el consumo de alimentos procesados y/o alterados tienen un costo en la salud, es decir que se paga un costo más alto que si se consumen alimentos orgánicos.