Pasar al contenido principal
x

Justicia, el reclamo de una madre

Foto(s): Cortesía
Redacción

JUCHITÁN, Oaxaca.- Los pequeños cuerpos de María de Jesús y María Guadalupe estaban derrumbados en una mesita en un rincón del quirófano del hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) del puerto de Salina Cruz la madrugada del 18 de agosto del 2015. Tenían casi nueve meses de gestación.


Las horas de terror


Sobre ellas, aún ensangrentadas, los médicos y enfermeras que las atendieron y las sacaron muertas después de ocho horas de trabajo de parto, tiraron sus batas e instrumentos, parecían desechos sin valor, sin alma, al menos así las recuerda Verónica Cruz Cabrera, la madre que nunca perdió el conocimiento durante la cesárea.


Un año y dos meses después de la muerte de sus gemelas, Verónica aún exige justicia y la reparación del daño, por lo que mantiene su demanda ante el Ministerio Público de Matías Romero contra el IMSS, por negligencia médica.


La insistencia de Verónica por un castigo ejemplar al personal del IMSS que participó y de alguna manera, es responsable de la muerte de sus hijas, tanto de Matías Romero como de Salina Cruz, llegó hace un mes en forma de “proceder” a una investigación de los hechos.


De acuerdo a la denuncia que presentó el año pasado Verónica Cruz Cabrera, de 26 años y originaria de Barrio Juárez de Matías Romero, ante el MP y que se registró en el legajo de investigación 4631/MR/2015, los hechos sucedieron el 17 de agosto del 2015, cuando a ocho meses de gestación se presentó alrededor de las 20:00 horas en la sala de emergencia de la clínica del IMSS número 37 de la ciudad ferrocarrilera.


La insensibilidad


“Llegué con dolores y me hicieron esperar parada media hora porque no estaba el doctor, se había ido a cenar. Me atendieron porque ya había reventado la fuente, pero debido a que era un parto gemelar y de riesgo, dieron la orden de trasladarme a Salina Cruz, pero no había ambulancia ni chofer, así que me aguanté los dolores hasta la una de la mañana del otro día hasta que me llevaron”, narró.


Alrededor de las dos de la madrugada llegó al hospital del puerto, pero debido a que no contaba con sangre y otros trámites, la obligaron a esperar dos horas y media más, por lo que entró al quirófano alrededor de las cuatro y media de la madrugada, al realizarle la operación los productos ya estaban muertos.


“Durante todo el tiempo que estuve en Salina Cruz me trataron mal, me regañaban que no pujara porque iba a lastimar a las gemelas, que me aguantara, pero yo les decía que cómo iba aguantar si las niñas ya querían salir. Luego no perdí el conocimiento y vi todo, vi como reaccionaron, de manera insensible al ver a mis hijas muertas, vi como las derrumbaron en una mesita y sobre ellas tiraron sus batas y sus instrumentos como desechos”, explicó molesta la madre de otros dos niños.


La justificación médica


Después de pasar a recuperación le informaron que las gemelas llevaban 15 días muertas en su vientre y que las sacaron muertas. Esta explicación la obligó a interponer su denuncia ante el MP e insistir durante un año ante el IMSS para exigir la reparación del daño que le causaron.


Yo lo único que pido es justicia, porque no me van a devolver a mis hijas, las últimas que iba a tener, porque era mi última cesárea. No soy una ignorante para que me argumenten de que las niñas llevaban 15 días muertas dentro de mí, eso me hubiera matado. Tengo todo los ultrasonidos y estudios que demuestran que ellas estaban vivas la mañana antes del parto. Lo único que exijo es que reciban el castigo y que reconozcan el daño que me hicieron”, argumentó.


Ahora espera los resultados de la investigación que emprenderá el IMSS de manera interna en las dos clínicas, para determinar lo que sucedió y quién fue responsable de la muerte de las gemelas María de Jesús y María Guadalupe.