JUCHITÁN, Oaxaca.- La poca cultura de donación de órganos que existe entre la población, podría estar basada en los miedos y tabúes que rodean el tema, lo que provoca que la sociedad no se interese en regalar vida a otras personas.
Esto anudando a la falta de nosocomios del sector público con condiciones para realizar trasplantes por medio de infraestructura especializada, lo convierten en un tema difícil.
En el marco de la Semana Nacional de Donación de Órganos y Trasplantes, el director del Hospital General “Macedonio Benítez Fuentes”, Cristian Juárez Reyes, señaló que aunque no es un tema menor, esto solo se realiza en el Hospital Regional de Alta Especialidad de la Ciudad de Oaxaca (HRAECO).
De tal forma que en el hospital de Juchitán, como en los otros hospitales de todo el Istmo, cuando ingresa un paciente que pudiera ser candidato a donante, se informa al de Alta Especialidad, como parte del protocolo.
En este año, en este hospital solo se han tenido dos casos de donantes de órganos, uno de ellos, en el mes de abril, el del joven juchiteco, Rafael Sales Moreno, quien ayudó a salvar 12 vidas.
“Cuando tenemos un candidato, hablamos con los familiares y después damos parte a Oaxaca. Si se concreta, vienen por él y se lo llevan por carretera o vía aérea, dependiendo de la urgencia”.
La única manera de resolver la escasez de órganos para trasplantes es tener más donantes. Ya que cuantos más haya, mayor será el número de vidas que pueden salvarse. “Esto se logrará promoviendo la cultura de la donación”.
La diferencia entre la vida y la muerte está en la difusión y concientización de la población, educándola para ser donador y, con ello, ayudar a salvar o mejorar la calidad de vida de otro ser humano.